Al llegar a la casa, las chicas se prepararon para irse a dormir: se lavaron los dientes , se pusieron los pijamas y se fueron a la cama. Paula aprovechó para mandarle un mensaje a su novio, y una vez que le contestó , lo llamó para poder hablar con él. Cris se metió en la cama y se puso a leer. Le encantaba la lectura, y a sus dos amigas también, pero a ella más que ninguna, y por costumbre leía todas las noches antes de dormir. Por su parte, Mar se metió en la cama, cogió sus auriculares, puso música y abrió whatsapp. Buscó la conversación con un número desconocido, la abrió y se quedó mirando lo que ponía en ella. Era el mismo mensaje que había estado mirando en la casa de Ángel, y que por cierto, desconocía quién se lo había enviado. Pero no sabía si quería descubrirlo o no. Siguió mirando el mensaje, escuchando música y sin poder parar de darle vueltas a la cabeza.
"Buenas noches preciosa! Espero que esta noche sueñes conmigo. Te quiero. "
Esa era la frase que a Mar se le repetía una y otra vez. Pero, ¿quién podía ser? Entonces, decidió responder al mensaje:
"Perdona , pero ¿quién eres? "
Pero no contestaban. Entonces Mar cerró los ojos para intentar dormir. Pero nada, no lo conseguía. Se quitó los cascos, quitó la música, y entonces escuchó a Paula todavía despierta. La escuchaba hablando con alguien. Pego más la oreja y se dio cuenta de que ese alguien no era Cris. Supuso entonces que estaría hablando con sus padres, sus hermanos o su novio. Pero le era indiferente. Dio media vuelta en la cama y cerró los ojos.
Cris ya había leído suficiente por esa noche, a si que se levantó y fue al salón para decirle a su amiga que colgara ya el teléfono, que era tarde y que quería dormir. Su amiga le hizo caso: se despidió de su novio y fue al cuarto de Mar a darle las buenas noches, Al terminar fue al de Cris, pero, antes de poder darle las buenas noches, Cris la interrumpió.
- ¿Tu no notas rara a Mar? - le preguntó.
- No. ¿Por qué lo dices? - le preguntó entonces Paula a su amiga.
- No se. Yo si la noto rara. Desde que estábamos en casa de Ángel ... Cuando se quedó pillada mientras jugábamos. Estaba mirando su móvil ... Algo le ha tenido que pasar tía - le explicó entonces.
- En verdad tienes razón. No es normal que Mar se quedase así .... Y ahora al llegar a casa se ha ido directa a la cama - razonó entonces Paula.
- Pues eso. Ella siempre se queda viendo la tele un buen rato , y se acuesta cuando ya nos hemos dormido nosotras ... Sin embargo, hoy se ha ido la primera a la cama ... En serio, algo le pasa.
- Pues sí. Deberíamos de hablar con ella. ¿Vamos? - propuso Paula.
- ¿Ahora? - se extrañó Cris.
- Pues claro
- No tía ... Que es muy tarde .... Ya mañana por favor! - le suplicó Cris.
- Está bien. Pero mañana sin falta eh! - aceptó finalmente Paula.
Así, las dos amigas se dieron un gran beso y se fueron las dos a dormir. Por su parte, Mar estaba ya casi dormida, pero entonces le vibro el móvil. Era un nuevo mensaje de whatsapp. Mar desbloqueó el móvil y vio el mensaje. Era del número desconocido, y ponía:
" Soy la persona que te va a hacer feliz durante el resto de tu vida"
Mar se cabreó. Quería saber quién era, y le mosqueaba que se hiciese tanto el interesante. Le respondió:
"Pues si verdaderamente quieres hacerme feliz, dime quién eres ya de una vez"
En menos de dos minutos le había llegado un nuevo mensaje:
" Tendrás que descubrirlo tu misma. Te espero mañana el en bar que hay en la piscina universitaria a las 8 de la noche. Así nos tomamos algo y de camino podemos cenar"
Mar se quedó mirando el mensaje de nuevo. No sabía si le apetecía ir y descubrir quién era o no. Hubiera preferido que se lo hubiese dicho directamente. Se estaba empezando a rallar mucho mucho, a si que decidió olvidarse de momento de quien quisiese que fuera el que le estuviera mandando esos mensajes. Se puso otra vez los auriculares, un poquito de música, y finalmente se quedó dormida.
- Hola preciosa - saludó Cris a Paula al entrar en el salón. Se acercó a ella y le dio un beso en la mejilla.
- Hola - le respondió su amiga -. ¿Cómo es que hoy te as levantando tan tarde?
- Es que ayer , alguien estaba hablando con su novio, y estuvo hasta muy tarde ... Y luego se propuso entretenerme para así conseguir que hoy estuviera más cansada y no me levantase. Entonces, quizás, llegaría tarde y así luego podría alegrarse de que ella no es la única que lo hace - dijo Cris de broma.
- Jajaja, vale, pillo la indirecta. Lo siento - se disculpó entonces Paula.
- No pasa nada. No voy a llegar tarde, a si que no me importa. Pero para la próxima vez ya sabes ...
- Vale vale, aprendo la lección - dijo finalmente Paula.
Ya había terminado de desayunar a si que recogió todo y lo llevó a la cocina. Mientras tanto Cris hacía lo contrario: sacar todas las cosas e irse a desayunar. Hizo zaping por la tele, pero, como todas las mañanas, no había nada, a si que finalmente decidió poner música. Paula apareció por el salón , cogió todas sus cosas y salió por la puerta camino de clase. Cris, al terminar de desayunar, lo recogió todo, y fue a despertar a Mar. Sus sospechas de que algo pasaba se verificaban, ya que se debería de haber levantado hacía por lo menos media hora, y todavía seguía roncando.
- Amor, venga, despierta, que vas a llegar tarde a la universidad - dijo Cris mientras entraba en la habitación de Mar.
-Jope mami! Déjame ya! - protestó Mar dándose la vuelta en la cama.
- Mar, no soy tu madre, soy Cris. Paula ya se ha ido, y yo me voy ya. Y tu vas a llegar tarde como sigas así - intentó explicarle Cris.
- Vale , muy bonito todo, pero déjame - seguía protestando Mar.
- Pues allá tu - le dijo Cris, y fue camino de su habitación para vestirse.
Al terminar volvió a la habitación de Mar y vio que seguía sin moverse, a si que le dio otro toque:
- Mar, que hay que irse ya. En cinco minutos si no te levantas me voy - le informó Cris.
- Que vale! - respondió Mar.
Cris salió de la habitación y preparó su mochila. Cogió el móvil , las llaves, las gafas de sol , y todo lo que necesitaba. Mientras esperaba a Mar cogió dos recipientes de plástico y los puso en el suelo. En uno echó agua, y en el otro un poquito de pienso. Una vez preparada la comida de su nueva mascota volvió a la habitación de Mar, y vio que esta seguía sin moverse.
- Muy bien, pues ahí te quedas. Yo me voy ya, que no tengo ganas de correr - se despidió.
Mar no contestó, a si que Cris cabreada cerró de un portazo la puerta de la habitación de su amiga. Cogió a su perrito y le dio un besito en la nariz. Cerró la puerta de la casa y comenzó el camino de todas las mañanas.
Eran las 9:45. Paula ya estaba en clase, Mar seguía durmiendo, y Cris no paraba de pensar en su amiga camino de la universidad. Esta tarde hablaría con ella sí o sí. No era normal. Decidió entonces llamarla, porque si no sabía que no se levantaría en toda la mañana y se perdería todas las clases, y no era plan de estar faltando a clase la primera semana. Sacó el móvil de su mochila, marcó el número y espero. Pero nada, no contestaba. Volvió a llamar, y entonces Mar le contestó.
- ¿Si? ¿Quién eres? - dijo todavía dormida.
- Mar, levántate ya! - gritó Cris.
- ¡¿Quién eres?! - preguntó enfadada Mar.
- Pues soy la que ha estado intentando levantarte durante media hora. Y todavía lo sigue intentando.
- ¿Mamá? - preguntó entonces Mar.
- Y dale. ¡Que no soy tu madre! - le respondió molesta Cris.
- ¿Entonces quién eres? - se extrañó Mar.
- A ver Mar, tienes 18 años. No vives en Granada. Vives en un piso con tus tres amigas, y estudias ya en la universidad. Y como no te levantes ya vas a llegar tarde - le explicó muy rápido Cris.
- ¿Cris? ¿Eres tu? - preguntó entonces.
- Bien , parece que te estás despertando. ¡Pero necesito que te levantes ya! En serio Mar, ¡no llegas!
- Pero .. esto ... ¿ qué hora es?
- ¡Son menos diez! - dijo Cris desesperándose.
- ¿¡Cómo que menos diez?! ¡Qué no llego a clase! - se inquietó Mar.
- ¿En serio? Te lo llevo diciendo desde hace hora y media ...
- Vale vale, adiós, que no me da tiempo! - le cortó Mar.
"De verdad, esta chica no tiene remedio" pensó Cris mientras le faltaba poco para llegar a la universidad.
Mientras tanto en la casa, Mar corría de un lado para otro. Se vistió con lo primero que pilló: unos pantalones blancos cortos, una camiseta negra, y unas deportivas de vestir negras. Se recogió el pelo en una coleta muy mal echa. Se miró en el espejo. ¡Estaba horrible! ¡Qué cara de dormía tenía! Mar abrió el cajón donde tenían guardado todo el maquillaje, pero entonces miró su reloj y vio que no le daba tiempo. Nada, pasaba de maquillarse. Cogió su mochila y salió corriendo de la casa. Ya solo le quedaba un gran sprint de cinco minutos para llegar puntual a la universidad.
sábado, 15 de diciembre de 2012
viernes, 7 de diciembre de 2012
Capítulo 13
"Tirorirorirorí". Sonó el timbre de la casa de Ángel.
- Ya voy yo! - dijo Paula levantándose del sofá.
Abrió la puerta, y se encontró a un repartidor de pizza, con dos cajas en sus manos.
- Muchas gracias! - le dijo, y le entregó 20 € que sacó de su bolsillo.
- Gracias a ti! - le dijo, y le devolvió el cambio.
Paula cerró la puerta y se dirigió al salón donde estaban todos.
- Chicos! Ya ha llegado nuestra cena! - dijo entrando por la puerta con las dos cajas de pizza.
- Bien! Por fin! - fritó Mar -. Ya me estaba muriendo de hambre!
Todos empezaron a reírse. Mar refunfuñó como las niñas chicas, y los demás se volvieron a reír.
- Nunca vas a dejar de ser tan payasa? - le preguntó entonces Cris.
- Pues va a ser que no. Como se nota que no conoces a mi padre ... si no ya sabrías la respuesta a esa pregunta - le respondió Mar.
- Esto ... bueno ... ¿Cenamos o qué? - preguntó Paula harta ya de esperar de pie con las cajas encima.
- Sí sí, vamos a poner la mesa anda - le contestó Ángel.
- Hombre! Si hay alguien normal en esta casa! - le alagó Paula
- Jajaja - se rió Ángel -. Soy el hombre, y además el mayor ... Se supone que soy el más responsable y el que debe de cuidaros - le dijo bromeando.
- Pff! Pues si esperamos a que tu nos cuides vamos bien! - le dijo entonces su novia.
- Gracias amor! Yo también te quiero! - le gritó Ángel mientras se iba a la cocina para buscar el mantel.
Pero entonces su chica fue corriendo tras él, le saltó encima de la espalda como un mono y cuando él si dio media vuelta lo besó.
- Que te quiero tonto - le dijo al acabar. Y los dos juntos pusieron la mesa.
- Oye, ya sabéis todos quien va a recoger la mesa no? - dijo Cris cuando ya estaban terminando de ponerla.
- Supongo que entre todos, ¿no? - pregunto Mar.
- Pues no so cacho perra! Pero tu as visto quienes la hemos puesto y quien es la que está en el sofá rascándose la barriga? - dijo entonces Paula, un poco molesta.
- Jajaja, vale vale, ya tengo claro que me toca recogerla a mi. No os preocupéis que lo haré, soy una chica de palabra - respondió entonces Mar.
- Eso espero - soltó Paula, aunque lo suficientemente bajo para que nadie la escuchara.
- Bueno, hay una vegetal y otra de jamón y queso, dos trozos de cada una para cada uno ... os parece bien? - preguntó Ángel.
- Sí - aceptaron las tres a la vez.
- Si es que eres el mejor! - añadió Cris mientras le daba un beso en la mejilla.
- ¿Queréis ver algo en la tele? - preguntó Mar.
- A mi no me apetece ver nada - respondió Paula.
- Y vosotros tortolitos? - continuó preguntando.
Pero ellos seguían a su rollo, en su mundo ....
- En ocasiones pienso que sobramos aquí - le dijo entonces Paula a Mar.
- Jajaja, pues la verdad es que sí. Pero tengo que cenar, a si que no pienso irme ahora de aquí ...
- Ni yo, que esta pizza está demasiado buena! - dijo Paula relamiéndose los labios.
Finalmente apagaron la tele y pusieron música. Todos charlaban de como habían empezado el nuevo curso , de como se estaban integrando en su nueva ciudad y en la universidad, y todas esas cositas .... Y de vez en cuando, cuando sonaba una canción que le gustaba, Mar se levantaba y se ponía a cantar y a bailar. Mientras tanto, sus tres amigos la miraban y se reían, aunque en alguna ocasión se levantaron y se pusieron a bailar con ella.
Después de casi una hora, los chicos terminaron de cenar, y como habían acordado, Mar quitó la mesa mientras los demás seguían charlando en el salón. Al terminar volvió al salón, y se sentaron para decir que hacer. Al final se acabaron decidiendo por el juego que defínía a las tres amigas: Party.
Les encantaba aquel juego, se divertían mucho con él, y era la excusa perfecta para hacer el tonto durante un buen rato. ¿Las parejas? Creo que estaban bastante claras, a si que Cris sacó el juego y todo estaba listo para jugar.
- Venga, tirad el dado para ver quien empieza - le dijo Cris a sus dos amigas.
- Protesto! - gritó entonces Paula -. Es que no me parece justo que seamos siempre las mismas parejas.
- Gracias Paula, yo también estoy encantada de tenerte como pareja para jugar - protestó entonces Mar.
- A ver, yo no protesto por estar contigo , si no porque estos dos tienen más complicidad que nosotras tres juntas. Si conocen hasta el último pelo del cuerpo del otro! - aclaró Paula.
- Jajaja, en eso tienes razón - reafirmó Mar.
- Pues eso, así nunca conseguiremos ganar ... no por mucha trampa que hagamos!
- En verdad Paula tiene razón , exigimos un cambio de parejas!
- Vale vale, está bien - aceptó Ángel -. ¿Cuáles son las nuevas parejas entonces?
- Pues tu y Mar, y yo Cris - propuso Paula.
- No no no, Mar con mi novio no, que me lo quita! - protestó Cris.
- ¿Tan poca confianza tienes en mí? - protestó entonces Ángel.
- No, en ti no, pero de la otra no me fío ni un pelo.
- Pero si sabes que soy un angelito caído del cielo! Nunca te quitaría a tu novio! - protestó Mar ante la falta de confianza de su amiga.
- Pues eso no es lo que pensabas a medio día .... - dejó caer Cris.
Entonces Ángel miró a Cris con cara extrañada, y seguidamente a Mar. ¿De qué estaban hablando?
- Bueno vale, ¿podéis dejar esta escenita de celos? Mira Cris, tu novio está hasta las trancas de ti, y nunca te engañaría, y menos con una de tus mejores amigas ... o al menos eso pienso yo. Y Mar no es tan mala como para quitarte a tu novio, creo que vuestra amistad le importa más que un tío. ¿Podemos jugar de una vez? - dijo Paula harta de tanto esperar para poder jugar a un simple juego.
- Esta bien, ya paro, perdonadme todos. Entonces , ¿ voy contigo no cariño? - le dijo a Paula.
- Sí, si quieres, claro .
- Por supuesto! - le dijo, y se acercó para darle un abrazo.
- Bien , pues comencemos - dijo finalmente Ángel.
Pasaron varias horas, y los chicos no podían para de reír. Vaya noche estaban pasando ... La verdad es que tendrían que repetirlas más a menudo. Hacía meses que no se reían de aquella manera . Sobre todo con Mar, las representaciones e imitaciones que hacía no tenían precio!
- Bueno anda, la última ronda, que son ya las 12 y nos tendríamos que ir a casa ... - dijo Paula.
- Está bien - aceptó Ángel - . Quien gane esta, gana la partida. Y quien pierda tiene premio
- Echo. Os toca a vosotros - dijo entonces Cris.
- Mar, dibujas tu , o yo? - le preguntó Ángel.
Pero Mar no contestaba. Estaba sentada en el sofá, mirando un mensaje que había en la pantalla de su móvil, y sin pestañear.
- Mar, os toca - repitió Paula.
- Mar! - gritó entonces Cris.
- Si si ... perdonad ... - dijo ella volviendo al mundo real.
- ¿Qué pasa? ¿Qué mirabas? ¿Ha pasado algo? - preguntó preocupada Paula.
- No , no es nada , ¿por dónde íbamos? - preguntó Mar.
- Nos toca dibujar - le informó Ángel -. ¿Lo haces tu , o lo hago yo?
- Hazlo tu mejor anda ... que a mi no se me da muy bien - le pidió ella.
- Está bien - aceptó Ángel.
Y así , los chicos terminaron de acabar la ronda. ¿Quién gano? Al final pasó lo de siempre. Que casualidad, pero quedaron empate. Pero, ¿qué más daba? Se lo habían pasado bien y eso era lo único que les importaba. Las chicas recogieron todas sus cosas, y Ángel, como un buen caballero, las llevo en su coche hasta la casa. Una vez allí se despidieron: dos besos para Mar y Paula, y un millón para Cris. Por fin podrían descansar después de una gran noche.
- Ya voy yo! - dijo Paula levantándose del sofá.
Abrió la puerta, y se encontró a un repartidor de pizza, con dos cajas en sus manos.
- Muchas gracias! - le dijo, y le entregó 20 € que sacó de su bolsillo.
- Gracias a ti! - le dijo, y le devolvió el cambio.
Paula cerró la puerta y se dirigió al salón donde estaban todos.
- Chicos! Ya ha llegado nuestra cena! - dijo entrando por la puerta con las dos cajas de pizza.
- Bien! Por fin! - fritó Mar -. Ya me estaba muriendo de hambre!
Todos empezaron a reírse. Mar refunfuñó como las niñas chicas, y los demás se volvieron a reír.
- Nunca vas a dejar de ser tan payasa? - le preguntó entonces Cris.
- Pues va a ser que no. Como se nota que no conoces a mi padre ... si no ya sabrías la respuesta a esa pregunta - le respondió Mar.
- Esto ... bueno ... ¿Cenamos o qué? - preguntó Paula harta ya de esperar de pie con las cajas encima.
- Sí sí, vamos a poner la mesa anda - le contestó Ángel.
- Hombre! Si hay alguien normal en esta casa! - le alagó Paula
- Jajaja - se rió Ángel -. Soy el hombre, y además el mayor ... Se supone que soy el más responsable y el que debe de cuidaros - le dijo bromeando.
- Pff! Pues si esperamos a que tu nos cuides vamos bien! - le dijo entonces su novia.
- Gracias amor! Yo también te quiero! - le gritó Ángel mientras se iba a la cocina para buscar el mantel.
Pero entonces su chica fue corriendo tras él, le saltó encima de la espalda como un mono y cuando él si dio media vuelta lo besó.
- Que te quiero tonto - le dijo al acabar. Y los dos juntos pusieron la mesa.
- Oye, ya sabéis todos quien va a recoger la mesa no? - dijo Cris cuando ya estaban terminando de ponerla.
- Supongo que entre todos, ¿no? - pregunto Mar.
- Pues no so cacho perra! Pero tu as visto quienes la hemos puesto y quien es la que está en el sofá rascándose la barriga? - dijo entonces Paula, un poco molesta.
- Jajaja, vale vale, ya tengo claro que me toca recogerla a mi. No os preocupéis que lo haré, soy una chica de palabra - respondió entonces Mar.
- Eso espero - soltó Paula, aunque lo suficientemente bajo para que nadie la escuchara.
- Bueno, hay una vegetal y otra de jamón y queso, dos trozos de cada una para cada uno ... os parece bien? - preguntó Ángel.
- Sí - aceptaron las tres a la vez.
- Si es que eres el mejor! - añadió Cris mientras le daba un beso en la mejilla.
- ¿Queréis ver algo en la tele? - preguntó Mar.
- A mi no me apetece ver nada - respondió Paula.
- Y vosotros tortolitos? - continuó preguntando.
Pero ellos seguían a su rollo, en su mundo ....
- En ocasiones pienso que sobramos aquí - le dijo entonces Paula a Mar.
- Jajaja, pues la verdad es que sí. Pero tengo que cenar, a si que no pienso irme ahora de aquí ...
- Ni yo, que esta pizza está demasiado buena! - dijo Paula relamiéndose los labios.
Finalmente apagaron la tele y pusieron música. Todos charlaban de como habían empezado el nuevo curso , de como se estaban integrando en su nueva ciudad y en la universidad, y todas esas cositas .... Y de vez en cuando, cuando sonaba una canción que le gustaba, Mar se levantaba y se ponía a cantar y a bailar. Mientras tanto, sus tres amigos la miraban y se reían, aunque en alguna ocasión se levantaron y se pusieron a bailar con ella.
Después de casi una hora, los chicos terminaron de cenar, y como habían acordado, Mar quitó la mesa mientras los demás seguían charlando en el salón. Al terminar volvió al salón, y se sentaron para decir que hacer. Al final se acabaron decidiendo por el juego que defínía a las tres amigas: Party.
Les encantaba aquel juego, se divertían mucho con él, y era la excusa perfecta para hacer el tonto durante un buen rato. ¿Las parejas? Creo que estaban bastante claras, a si que Cris sacó el juego y todo estaba listo para jugar.
- Venga, tirad el dado para ver quien empieza - le dijo Cris a sus dos amigas.
- Protesto! - gritó entonces Paula -. Es que no me parece justo que seamos siempre las mismas parejas.
- Gracias Paula, yo también estoy encantada de tenerte como pareja para jugar - protestó entonces Mar.
- A ver, yo no protesto por estar contigo , si no porque estos dos tienen más complicidad que nosotras tres juntas. Si conocen hasta el último pelo del cuerpo del otro! - aclaró Paula.
- Jajaja, en eso tienes razón - reafirmó Mar.
- Pues eso, así nunca conseguiremos ganar ... no por mucha trampa que hagamos!
- En verdad Paula tiene razón , exigimos un cambio de parejas!
- Vale vale, está bien - aceptó Ángel -. ¿Cuáles son las nuevas parejas entonces?
- Pues tu y Mar, y yo Cris - propuso Paula.
- No no no, Mar con mi novio no, que me lo quita! - protestó Cris.
- ¿Tan poca confianza tienes en mí? - protestó entonces Ángel.
- No, en ti no, pero de la otra no me fío ni un pelo.
- Pero si sabes que soy un angelito caído del cielo! Nunca te quitaría a tu novio! - protestó Mar ante la falta de confianza de su amiga.
- Pues eso no es lo que pensabas a medio día .... - dejó caer Cris.
Entonces Ángel miró a Cris con cara extrañada, y seguidamente a Mar. ¿De qué estaban hablando?
- Bueno vale, ¿podéis dejar esta escenita de celos? Mira Cris, tu novio está hasta las trancas de ti, y nunca te engañaría, y menos con una de tus mejores amigas ... o al menos eso pienso yo. Y Mar no es tan mala como para quitarte a tu novio, creo que vuestra amistad le importa más que un tío. ¿Podemos jugar de una vez? - dijo Paula harta de tanto esperar para poder jugar a un simple juego.
- Esta bien, ya paro, perdonadme todos. Entonces , ¿ voy contigo no cariño? - le dijo a Paula.
- Sí, si quieres, claro .
- Por supuesto! - le dijo, y se acercó para darle un abrazo.
- Bien , pues comencemos - dijo finalmente Ángel.
Pasaron varias horas, y los chicos no podían para de reír. Vaya noche estaban pasando ... La verdad es que tendrían que repetirlas más a menudo. Hacía meses que no se reían de aquella manera . Sobre todo con Mar, las representaciones e imitaciones que hacía no tenían precio!
- Bueno anda, la última ronda, que son ya las 12 y nos tendríamos que ir a casa ... - dijo Paula.
- Está bien - aceptó Ángel - . Quien gane esta, gana la partida. Y quien pierda tiene premio
- Echo. Os toca a vosotros - dijo entonces Cris.
- Mar, dibujas tu , o yo? - le preguntó Ángel.
Pero Mar no contestaba. Estaba sentada en el sofá, mirando un mensaje que había en la pantalla de su móvil, y sin pestañear.
- Mar, os toca - repitió Paula.
- Mar! - gritó entonces Cris.
- Si si ... perdonad ... - dijo ella volviendo al mundo real.
- ¿Qué pasa? ¿Qué mirabas? ¿Ha pasado algo? - preguntó preocupada Paula.
- No , no es nada , ¿por dónde íbamos? - preguntó Mar.
- Nos toca dibujar - le informó Ángel -. ¿Lo haces tu , o lo hago yo?
- Hazlo tu mejor anda ... que a mi no se me da muy bien - le pidió ella.
- Está bien - aceptó Ángel.
Y así , los chicos terminaron de acabar la ronda. ¿Quién gano? Al final pasó lo de siempre. Que casualidad, pero quedaron empate. Pero, ¿qué más daba? Se lo habían pasado bien y eso era lo único que les importaba. Las chicas recogieron todas sus cosas, y Ángel, como un buen caballero, las llevo en su coche hasta la casa. Una vez allí se despidieron: dos besos para Mar y Paula, y un millón para Cris. Por fin podrían descansar después de una gran noche.
jueves, 6 de diciembre de 2012
Capítulo 12
- Hola, venimos preguntando por el cartel que tienen colgado - le dijo Paula a uno de los camareros.
- A sí, enseguida viene el jefe para hablar con vosotras - le contestó.
- Vale , muchas gracias - le agradeció Paula.
Las chicas se sentaron en dos taburetes de la barra y pidieron dos coca - colas. Mientras que esperaban a que llegase el jefe, se pusieron a comentar la historia de Cris con su novio. Mar los envidiaba , y Paula ... Paula simplemente echaba de menos a su novio, solo necesitaba estar con él.
- Perdonad, ¿sois vosotras las que venís preguntando por el trabajo? - se les acercó un chico joven y muy atractivo.
- Sí, somos nosotras - respondió Mar levantándose rápidamente.
- Muy bien entonces, si queréis podemos sentarnos en una mesa y hablar tranquilamente del tema - les propuso el chico.
- Vale - aceptó Paula.
El chico se puso una cerveza y se dirigió a la mesa donde se habían sentado Paula y Mar.
- Bueno, entonces venís buscando el trabajo que proponemos ... ¿Cuál de las dos es la que quiere trabajar?
Paula y Mar se quedaron calladas y mirándose mutuamente. Finalmente Mar rompió el silencio, y dijo:
- Bueno ... en verdad el trabajo lo buscamos las dos .. pero si solo hay uno disponible pues ya decidiremos cual es la que se queda con él.
El chico también se quedó callado pues no sabía como responderles a aquella pregunta.
- Perdonad .... una preguntita ... ¿nos podrías decir tu nombre? Es que no se como dirigirme a ti - dijo entonces Paula riéndose.
- Claro claro, perdonadme vosotras a mi por no haberme presentado ... me llamo Iván. ¿Y vosotras sois ...?
- Yo me llamo Mar y ella es Paula - respondió.
- Vale, encantando - les dijo Iván con una gran sonrisa en la cara -. Bueno , a ver, retomando el tema, el trabajo que nosotros ofrecemos en principio es solo para una persona, para trabajar en horario de tarde, que comprende desde las 5 hasta las 10 de la noche. Únicamente durante la semana, fines de semana libres, y cobrando a 10 euros la hora, es decir, unos 1000 euros al mes. ¿Qué os parece? ¿Aceptáis?
Mar y Paula se quedaron calladas, pues no sabían que decir. Era mucha información en poco tiempo. Se miraban entre ellas, luego a Iván, agachaban las cabezas y vuelta a empezar.
- Bueno, tampoco hace falta que toméis la decisión ahora . Sé que es algo que deberías de pensar y reflexionar ... y poneros de acuerdo para ver quién es la que trabaja de las dos - comenzó a decir Iván para cortar ese silencio tan incómodo -. Si queréis os doy mi móvil y así cuando hayáis tomado la decisión podréis avisarme ... Si no , os pasáis un rato por aquí y hablamos.
- Vale, un día de estos nos pasamos por aquí .... De todas maneras, si no te importa, preferiría que me dieses tu móvil, por si no podemos acercarnos para poder llamarte - le pidió Mar.
- Está bien - le respondió él.
Iván cogió una servilleta y sacó del bolsillo de su camisa un bolígrafo. Apuntó su teléfono y le entregó la servilleta a Mar.
- Muchas gracias. Pronto tendrás noticias nuestras - dijo esta vez Paula.
- Espero! - dijo Iván con una gran sonrisa -. Y no tardéis mucho eeh! Que os quitan el puesto!
- Jajajaja, tranquilo que nadie nos lo quitará! - respondió Mar riéndose.
- Pues hasta pronto entonces - se despidió Iván.
- Adios! - respondieron las dos chicas a la vez.
Iván se levantó y se metió por una puerta que había detrás de la barra. Mientras tanto, Paula y Mar pagaron y salieron del local.
- ¡¿Cómo que quieres su teléfono por si no podemos venir?! Pero si vivimos aquí al lado! - le dijo Paula a Mar mientras le pegaba un empujón.
Mar no protestaba, solo se reía.
- A ver tía, admite que el chaval está bueno .... - dijo Mar.
- Vale, sí , admitido, está bueno - respondió Paula.
- Bueno, pues ya está, tengo el teléfono de un chaval que está muy bueno - le dijo Mar riéndose.
- Jajajaja, pero que cerda eres! Que va a ser tu jefe! - dijo Paula sin poder parar de reírse.
- O no, a lo mejor es tu jefe y mi novio .... - dejo caer Mar.
- A ver chiquita mía ... Eso es lo que te gustaría a ti! Pero no va a pasar nunca! A si que no empieces a soñar ... que al final siempre te pasa lo mismo - le aconsejó su amiga.
- Está bien, pero bueno, tenemos que decidir cual de las dos es la que va a trabajar ... - le dijo Mar volvéndo al tema principal y más importante.
- Tienes razón. Y .. no se ... A ti te hace ilusión? Es que a ver, necesitamos la pasta pero no se .... eso supone perder todas las tardes de la semana, y solo podríamos estudiar los fines de semana ... Con lo cual no podremos salir .... Y sería una gran mierda - reflexionó Paula en voz alta.
- La verdad es que tienes razón ... Aunque .. podríamos preguntarle que, aunque el trabajo sea para una sola persona, trabajar las dos, o incluso las tres. Cada una trabaja un día .. y así tenemos tres tardes a la semana para poder estudiar, y no se nos hará tan pesado el trabajo ... - propuso Mar.
- Bueno, es cuestión de preguntarle a Cris si quiere participar o no .... Y después hablar con Iván a ver si acepta el trato o no ...
- Claro que aceptará! Pero si es encantador! - dijo Mar con una gran sonrisa en la cara.
- Anda pava! Déjate ya de tantos sueños! - dijo Paula riéndose -. ¿Llamamos a Cris y vamos a por ella a la casa de Ángel? Así no volverá sola.
- Vale, me parece bien - aceptó Mar.
Paula sacó su móvil y le envió un whatsapp a su amiga: "Cariño! Nosotras ya hemos terminado! ¿Quieres que vayamos a recogerte a casa de Ángel? Un besitoo! Te queremos! (: "
Cris se despegó de los labios de su chico.
- Espera un momento - le dijo -. Me está vibrando el móvil.
Sacó el móvil de su bolsillo y vio el whatsapp de sus amigas.
- Son Paula y Mar. Dicen que ya han acabado, que si se pasan por aquí para recogerme - le
explicó a su novio -. ¿Le digo que vengan un rato?
- Vale, a mi no me importa, diles que se vengan un rato y cenamos aquí todos juntos si os apetece - aceptó Ángel.
Cris respondió al whatsapp de sus amigas: "Amorcitos! Por supuesto que quiero que vengáis! Además , he hablado con Ángel y me ha dicho que os podéis quedar un rato y cenamos juntos .... En un ratito os veo! Os quiero! <3 "
Cris soltó el móvil y volvió a los brazos de su chico.
Mientras tanto, Paula vio el mensaje de Cris en el móvil , a si que le contó los planes, y se dirigieron a la casa de Ángel. Aunque antes hicieron una pequeña parada en un telepizza para encargar la cena de esa noche.
- A sí, enseguida viene el jefe para hablar con vosotras - le contestó.
- Vale , muchas gracias - le agradeció Paula.
Las chicas se sentaron en dos taburetes de la barra y pidieron dos coca - colas. Mientras que esperaban a que llegase el jefe, se pusieron a comentar la historia de Cris con su novio. Mar los envidiaba , y Paula ... Paula simplemente echaba de menos a su novio, solo necesitaba estar con él.
- Perdonad, ¿sois vosotras las que venís preguntando por el trabajo? - se les acercó un chico joven y muy atractivo.
- Sí, somos nosotras - respondió Mar levantándose rápidamente.
- Muy bien entonces, si queréis podemos sentarnos en una mesa y hablar tranquilamente del tema - les propuso el chico.
- Vale - aceptó Paula.
El chico se puso una cerveza y se dirigió a la mesa donde se habían sentado Paula y Mar.
- Bueno, entonces venís buscando el trabajo que proponemos ... ¿Cuál de las dos es la que quiere trabajar?
Paula y Mar se quedaron calladas y mirándose mutuamente. Finalmente Mar rompió el silencio, y dijo:
- Bueno ... en verdad el trabajo lo buscamos las dos .. pero si solo hay uno disponible pues ya decidiremos cual es la que se queda con él.
El chico también se quedó callado pues no sabía como responderles a aquella pregunta.
- Perdonad .... una preguntita ... ¿nos podrías decir tu nombre? Es que no se como dirigirme a ti - dijo entonces Paula riéndose.
- Claro claro, perdonadme vosotras a mi por no haberme presentado ... me llamo Iván. ¿Y vosotras sois ...?
- Yo me llamo Mar y ella es Paula - respondió.
- Vale, encantando - les dijo Iván con una gran sonrisa en la cara -. Bueno , a ver, retomando el tema, el trabajo que nosotros ofrecemos en principio es solo para una persona, para trabajar en horario de tarde, que comprende desde las 5 hasta las 10 de la noche. Únicamente durante la semana, fines de semana libres, y cobrando a 10 euros la hora, es decir, unos 1000 euros al mes. ¿Qué os parece? ¿Aceptáis?
Mar y Paula se quedaron calladas, pues no sabían que decir. Era mucha información en poco tiempo. Se miraban entre ellas, luego a Iván, agachaban las cabezas y vuelta a empezar.
- Bueno, tampoco hace falta que toméis la decisión ahora . Sé que es algo que deberías de pensar y reflexionar ... y poneros de acuerdo para ver quién es la que trabaja de las dos - comenzó a decir Iván para cortar ese silencio tan incómodo -. Si queréis os doy mi móvil y así cuando hayáis tomado la decisión podréis avisarme ... Si no , os pasáis un rato por aquí y hablamos.
- Vale, un día de estos nos pasamos por aquí .... De todas maneras, si no te importa, preferiría que me dieses tu móvil, por si no podemos acercarnos para poder llamarte - le pidió Mar.
- Está bien - le respondió él.
Iván cogió una servilleta y sacó del bolsillo de su camisa un bolígrafo. Apuntó su teléfono y le entregó la servilleta a Mar.
- Muchas gracias. Pronto tendrás noticias nuestras - dijo esta vez Paula.
- Espero! - dijo Iván con una gran sonrisa -. Y no tardéis mucho eeh! Que os quitan el puesto!
- Jajajaja, tranquilo que nadie nos lo quitará! - respondió Mar riéndose.
- Pues hasta pronto entonces - se despidió Iván.
- Adios! - respondieron las dos chicas a la vez.
Iván se levantó y se metió por una puerta que había detrás de la barra. Mientras tanto, Paula y Mar pagaron y salieron del local.
- ¡¿Cómo que quieres su teléfono por si no podemos venir?! Pero si vivimos aquí al lado! - le dijo Paula a Mar mientras le pegaba un empujón.
Mar no protestaba, solo se reía.
- A ver tía, admite que el chaval está bueno .... - dijo Mar.
- Vale, sí , admitido, está bueno - respondió Paula.
- Bueno, pues ya está, tengo el teléfono de un chaval que está muy bueno - le dijo Mar riéndose.
- Jajajaja, pero que cerda eres! Que va a ser tu jefe! - dijo Paula sin poder parar de reírse.
- O no, a lo mejor es tu jefe y mi novio .... - dejo caer Mar.
- A ver chiquita mía ... Eso es lo que te gustaría a ti! Pero no va a pasar nunca! A si que no empieces a soñar ... que al final siempre te pasa lo mismo - le aconsejó su amiga.
- Está bien, pero bueno, tenemos que decidir cual de las dos es la que va a trabajar ... - le dijo Mar volvéndo al tema principal y más importante.
- Tienes razón. Y .. no se ... A ti te hace ilusión? Es que a ver, necesitamos la pasta pero no se .... eso supone perder todas las tardes de la semana, y solo podríamos estudiar los fines de semana ... Con lo cual no podremos salir .... Y sería una gran mierda - reflexionó Paula en voz alta.
- La verdad es que tienes razón ... Aunque .. podríamos preguntarle que, aunque el trabajo sea para una sola persona, trabajar las dos, o incluso las tres. Cada una trabaja un día .. y así tenemos tres tardes a la semana para poder estudiar, y no se nos hará tan pesado el trabajo ... - propuso Mar.
- Bueno, es cuestión de preguntarle a Cris si quiere participar o no .... Y después hablar con Iván a ver si acepta el trato o no ...
- Claro que aceptará! Pero si es encantador! - dijo Mar con una gran sonrisa en la cara.
- Anda pava! Déjate ya de tantos sueños! - dijo Paula riéndose -. ¿Llamamos a Cris y vamos a por ella a la casa de Ángel? Así no volverá sola.
- Vale, me parece bien - aceptó Mar.
Paula sacó su móvil y le envió un whatsapp a su amiga: "Cariño! Nosotras ya hemos terminado! ¿Quieres que vayamos a recogerte a casa de Ángel? Un besitoo! Te queremos! (: "
Cris se despegó de los labios de su chico.
- Espera un momento - le dijo -. Me está vibrando el móvil.
Sacó el móvil de su bolsillo y vio el whatsapp de sus amigas.
- Son Paula y Mar. Dicen que ya han acabado, que si se pasan por aquí para recogerme - le
explicó a su novio -. ¿Le digo que vengan un rato?
- Vale, a mi no me importa, diles que se vengan un rato y cenamos aquí todos juntos si os apetece - aceptó Ángel.
Cris respondió al whatsapp de sus amigas: "Amorcitos! Por supuesto que quiero que vengáis! Además , he hablado con Ángel y me ha dicho que os podéis quedar un rato y cenamos juntos .... En un ratito os veo! Os quiero! <3 "
Cris soltó el móvil y volvió a los brazos de su chico.
Mientras tanto, Paula vio el mensaje de Cris en el móvil , a si que le contó los planes, y se dirigieron a la casa de Ángel. Aunque antes hicieron una pequeña parada en un telepizza para encargar la cena de esa noche.
lunes, 3 de diciembre de 2012
Grandes Pesadillas, Grandes Sueños - Parte 3
Pero en todo lo que ocurre hay una parte buena y una mala.
La buena era evidente, pero la mala era que confirmar que formaría parte del
equipo paralímpico también confirmaría que nunca más podría andar.
En dos semanas, los dos se hubieron adaptado a su nueva vida. Ahora les había tocado una época bonita, donde viajarían a muchos países debido a los campeonatos, y así poder conocer el mundo.
“La vida se puede presentar de mejor o peor manera, pero siempre irá encaminada según como nosotros queramos afrontarla. Los grandes obstáculos, por muy grandes que sean, con fuerza y valentía siempre los podremos superar.”
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Aquí se acaba el primer relato corto que he escrito. Os doy las gracias a todos los que le dedicáis un ratito de vuestro tiempo en leer las historias, frases y reflexiones que escribo. Por último me gustaría que me diéseis vuestra opinión sobre lo que escribo: si creéis que está bien o si sinceramente me aconsejais que deje de malgastar mi tiempo escribiendo .. porque no se me da bien. Gracias por vuestra colaboración y un saludo a todos! (:
Lucía, al enterarse, no le dio demasiada importancia, puesto
que ya lo tenía asumido. Además, había decidido empezar una nueva vida, una
vida desde cero, y su nueva vida estaba formada sobre una silla de ruedas. Y
aún así, dentro de las malas tenía demasiada suerte, pues muchas personas sueñan
con llegar a ser grandes profesionales, y pocas lo consiguen.
Al final la noticia
se consolidó, y Lucía y Hugo se mudaron a Madrid.
Lucía entrenaba muchas horas al día, y Hugo se encargaba
mientras de la casa, de organizar toda la mudanza y todas esas cosas. Además,
intentaba encontrar trabajo allí en Madrid, pero si no lo conseguía, no le
importaba mucho. Por fin Lucía volvía a ser feliz como lo era antes, y Hugo se
sentía muy feliz por ella.
En dos semanas, los dos se hubieron adaptado a su nueva vida. Ahora les había tocado una época bonita, donde viajarían a muchos países debido a los campeonatos, y así poder conocer el mundo.
Un fin de semana, mientras Lucía estaba en la piscina
entrenando, Hugo preparó la casa para darle una sorpresa a su chica.
Cena, velas, pétalos de rosas sobre el suelo y un gran ramo
de rosas en las manos de su novio fue lo que se encontró Lucía al llegar a
casa.
Durante la cena, ambos estuvieron muy cariñosos. El cambio
había sido muy difícil, todo lo que les había pasado en los últimos meses había
sido desgraciado pero afortunado a la
vez. Y ambos celebraban el poder ser felices en el instante.
Mientras Lucía tomaba un rico pastel de chocolate de postre,
Hugo sacó un tema que hasta aquel día no se había tocado. El día del accidente.
Ese día ellos se iban a casar, y no pudieron hacerlo. Al escuchar aquello, los
ojos de Lucía empezaron a llenarse de lágrimas, pero entonces Hugo le dio un
gran abrazo, y le volvió a pedir matrimonio.
A Lucía se le iluminó la cara. ¡Pues claro que quería
casarse con él!
Las siguientes semanas transcurrieron normales para Lucía,
con entrenamientos durante la mañana y la tarde, mientras que para Hugo fueron
muy ajetreadas. Se encargó de volver a preparar la boda, y organizarlo todo
para volver a su ciudad, casarse, y después irse a un gran campeonato que tenía
Lucía. Fue un mes duró para Hugo, pues tuvo que prepararlo todo muy rápido,
pero sabía que todo aquello merecería la pena.
Pasaron varias semanas más, y el día se iba acercando. Hugo
y Lucía viajaron hasta su ciudad, y esperaron a que llegase el día.
Ahora si que sí. Ahora sí que había llegado el gran día.
Pero este iba a ser un poco diferente.
Lucía y Hugo se despertaron en la misma cama. Hugo se
levantó, se puso su camisa blanca, su traje y se sentó en la cama para que,
como de costumbre, Lucía le hiciese el nudo de la corbata. Más tarde,
Lucía comenzó a vestirse. Pero esta vez no llevaba un vestido blanco y hermoso.
No. Llevaba un sencillito vestido de color canela por encima de las rodillas ,
que dejaban al descubierto sus preciosas piernas.
Una vez los dos vestidos, bajaron hasta el portal, y se
montaron en el coche donde los esperaba el hermano de Hugo. Los dos juntos.
Esta vez, por nada del mundo se separarían. Al llegar a la Iglesia no había
nadie, y ese era el plan. Hugo y su hermano ayudaron a Lucía a prepararse para la
gran sorpresa del día.
Cuando ya tan solo quedaba media hora para que comenzase la
boda, todo estaba preparado. Hugo salió a la puerta para recibir a todos los
invitados, y Lucía esperaba dentro sentada en un banco y bastante nerviosa.
El tiempo pasaba deprisa, y cada vez quedaba menos para el
gran momento. Cinco minutos y comenzaría la ceremonia.
Hugo se situó en el altar, y miraba hacia el fondo del
pasillo, al igual que todo el mundo. Todos esperaban a que Lucía entrase
sentada en su silla de ruedas. Pero no fue así.
Agarrada del brazo de su padre, Lucía recorrió el pasillo
hasta el altar andando. Supuso un gran esfuerzo para ella, pues le colocaron unos
hierros para que pudiese hacerlo. Ella iba a casarse, y no por lo ocurrido las
cosas iban a cambiar. Y quería que todo fuese igual, como si no hubiese pasado
nada. Es verdad que sus vidas habían cambiado mucho desde aquel día, pero para
ellos todo seguía siendo igual. El amor que había entre ellos no había
cambiado, si no que se había enriquecido. Y a partir de aquel momento si que
era hasta la muerte. Iban
a ser uña y carne , y estar juntos en todos los lugares. Nunca más se
separarían el uno del otro.
Llegó el momento más deseado. Hugo dio el “sí quiero”. Lucía
dio el “sí quiero”. Y se prometieron que a partir de ese momento hasta la
eternidad, y que serían felices para siempre.
Al cabo de unos años, Lucía se convirtió en una gran
nadadora y consiguió medallas a nivel mundial. A nivel personal, cada año que
pasaba, eran más felices. Y esa felicidad se hizo mucho mayor cuando pudieron
aumentar su familia con un pequeño Dani.
“La vida se puede presentar de mejor o peor manera, pero siempre irá encaminada según como nosotros queramos afrontarla. Los grandes obstáculos, por muy grandes que sean, con fuerza y valentía siempre los podremos superar.”
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Aquí se acaba el primer relato corto que he escrito. Os doy las gracias a todos los que le dedicáis un ratito de vuestro tiempo en leer las historias, frases y reflexiones que escribo. Por último me gustaría que me diéseis vuestra opinión sobre lo que escribo: si creéis que está bien o si sinceramente me aconsejais que deje de malgastar mi tiempo escribiendo .. porque no se me da bien. Gracias por vuestra colaboración y un saludo a todos! (:
domingo, 2 de diciembre de 2012
Capítulo 11
Paula y Mar terminaron de escuchar la noche de Cris mientras se tomaban una gran tarrina de helado.
- Joder tía, tu novio es flipante ... Ojalá fuera el mío! Que yo quiero un novio así! - decía Mar.
- Sí claro, un novio que te lleva de cena romántico a un barco en mitad del mar, y de repente te deja sola y te da una carta donde te esta dejando ... y luego, mientras lloras, se te acerca un perrito con un lacito en el que hay una cajita con un anillo .... Que alegría de novio! - dijo Cris.
- Jajajajaja, pues sí! Que estabas muy enñoñada! Ya te hacía falta un sustito así! - dijo Paula riéndose.
- Pues a mi no me hace ninguna gracia ... - dijo Cris enfadada.
- Tía, admite que una poquita de gracia tiene ... ni que fuese una película! - decía Mar sin poder parar de reír.
- Oye .... ¿y el perrito? ¿Dónde está? - preguntó Paula intrigada.
- Está en casa de Ángel. Con las prisas se lo llevó él esta mañana - respondió Cris.
- Pues yo quiero que te lo traigas ya! Que a mi me hace mucha ilusión tener un perrito! Siempre he querido tener uno ... pero mis padres nunca me dejaron tenerlo - dijo Paula entristecida.
- ¿Y a ti Mar? ¿No te importaría que me lo trajese a la casa? - le preguntó Cris.
Pero Mar no respondía. Estaba en su mundo, pensando en sus cosas ... Pero eso sí, no paraba de comer helado.
- Mar! - le gritó Paula a la vez que le daba una torta en el brazo.
- Ains! Que pasa?! Que me as hecho daño! - protestaba Mar.
- Pues que te estamos hablando .. y tu no nos haces ni caso - le dijo Cris poniendo una de esas miradas de las que matan.
- Vale! Perdón! ¿Que decíais? - se interesó entonces.
- Que si a ti te importa que Cris se traiga a la casa el perrito que le regalo anoche Ángel .... - repitió Paula.
- No no, a mi no me importa - dijo sonriéndole a su amiga.
- Vale, pues ahora después me paso por casa de ángel y me lo traigo esta noche - dijo feliz Cris.
- Y tu para ya de comer helado no?! - le echó la bronca Paula a Mar.
- Vale vale ... ya paro .... - dijo Mar soltando la tarrina de helado ya casi acabada en la mesa. - ¿No queréis un poco? - dijo ofreciéndosela a sus amigas.
- ¡¿Pero tu estás loca?! ¡¿Cómo voy a acabármela yo con lo gorda que estoy?! - dijo Cris.
- Tu no estás gorda .. tu eres tonta .. pero es que para lo poco que queda os la coméis ... no la voy a guardar así ... ¿Quieres tú un poco Paula?
- No no no, muchas gracias ... yo tampoco debería de comer helado - lo rechazó Paula.
- Pues muy bien, sois tontas las dos - y se sentó de nuevo en el sofá, cogió su tarrina y terminó de comerse el helado.
- Oye .... ¿ puedes explicarnos qué es lo que te pasa? - le preguntó entonces Cris.
- ¿A mi? - preguntó extrañada Mar. Sus amigas la miraron y ella se quedó parada. - A mi nada .... ¿que me tiene que pasar?
- Supongo que nada ... pero estás rara - respondió está vez Paula.
Entonces Mar miró a sus amigas, y sus amigas a Mar. Entonces las tres comenzaron a reír.
- Que no me pasa nada de verdad .... - dijo Mar dedicándole una sonrisa a sus amigas.
- Está bien ... entonces ... ¿nos movemos? O seguimos aquí sentadas toda la tarde sin hacer nada .... - dijo Cris.
- Será mejor que nos movamos. ¿Tenéis algo que hacer esta tarde? - preguntó Paula.
- Pues yo quería ir a casa de Ángel para estar un ratito con él ... y así me traigo al perrito - les informó Cris.
- Jope tía! Esque ya no es sólo que me deis envidia ... Es que encima te pasas el día restregándomelo por la cara! Yo quiero tener a Alan aquí conmigo también! - protestaba Paula. Y entonces le empezaron a caer lágrimas por su rostro.
- Pero preciosa! No llores! - se le acercó Mar dándole un abrazo. - Mira quién se queja! ¿Pero tu as visto cómo estoy yo? Más sola que la una! - le intentaba sacar una sonrisa su amiga.
- Ya .. pero yo quiero verlo .. lo hecho mucho de menos ...
- Tu tranquila, que seguro que antes de que te lo esperes lo tienes metidito en tu cama!
Y entonces las tres amigas comenzaron a reír por aquella frase que había soltado la pequeñita del grupo.
- Vale .. tenéis razón ... pero no te pases todo el día hablándo de Ángel, ¿vale? - le pidió Paula a su amiga.
- Esta hecho - le dijo dándole un gran abrazo y un beso.
- Bueno vale, todo muy bonito y final feliz, pero vamos a mover nuestros culos gordos! - exclamó Mar.
Entonces sacó su móvil, puso la música a tope, cogió su tarrina de helado ya terminada, la llevó a la cocina y se puso a bailar como una loca en mitad del salón.
- ¡Estás como una cabra! - dijo Paula ya con una gran sonrisa en la cara.
- Bueno, ¿te parece bien que mientras que Cris se va a recoger a nuestro perrito nosotras vayamos al bar de la playa y preguntemos por el trabajo que ofrecían? - le propuso Mar a Paula.
- Me parece bien - aceptó Paula.
Y cada una de las chicas se fue a su cuarto para vestirse. Una con unos shorts vaqueros y camiseta de tirantes amarilla, otra con una falda roja y camiseta blanca de tirantes, y la otra con un bonito vestido rosa. Cogieron sus respectivos bolsos, las llaves, sus móviles y salieron por la puerta de su casa en busca de una tarde llena de aventuras.
- Joder tía, tu novio es flipante ... Ojalá fuera el mío! Que yo quiero un novio así! - decía Mar.
- Sí claro, un novio que te lleva de cena romántico a un barco en mitad del mar, y de repente te deja sola y te da una carta donde te esta dejando ... y luego, mientras lloras, se te acerca un perrito con un lacito en el que hay una cajita con un anillo .... Que alegría de novio! - dijo Cris.
- Jajajajaja, pues sí! Que estabas muy enñoñada! Ya te hacía falta un sustito así! - dijo Paula riéndose.
- Pues a mi no me hace ninguna gracia ... - dijo Cris enfadada.
- Tía, admite que una poquita de gracia tiene ... ni que fuese una película! - decía Mar sin poder parar de reír.
- Oye .... ¿y el perrito? ¿Dónde está? - preguntó Paula intrigada.
- Está en casa de Ángel. Con las prisas se lo llevó él esta mañana - respondió Cris.
- Pues yo quiero que te lo traigas ya! Que a mi me hace mucha ilusión tener un perrito! Siempre he querido tener uno ... pero mis padres nunca me dejaron tenerlo - dijo Paula entristecida.
- ¿Y a ti Mar? ¿No te importaría que me lo trajese a la casa? - le preguntó Cris.
Pero Mar no respondía. Estaba en su mundo, pensando en sus cosas ... Pero eso sí, no paraba de comer helado.
- Mar! - le gritó Paula a la vez que le daba una torta en el brazo.
- Ains! Que pasa?! Que me as hecho daño! - protestaba Mar.
- Pues que te estamos hablando .. y tu no nos haces ni caso - le dijo Cris poniendo una de esas miradas de las que matan.
- Vale! Perdón! ¿Que decíais? - se interesó entonces.
- Que si a ti te importa que Cris se traiga a la casa el perrito que le regalo anoche Ángel .... - repitió Paula.
- No no, a mi no me importa - dijo sonriéndole a su amiga.
- Vale, pues ahora después me paso por casa de ángel y me lo traigo esta noche - dijo feliz Cris.
- Y tu para ya de comer helado no?! - le echó la bronca Paula a Mar.
- Vale vale ... ya paro .... - dijo Mar soltando la tarrina de helado ya casi acabada en la mesa. - ¿No queréis un poco? - dijo ofreciéndosela a sus amigas.
- ¡¿Pero tu estás loca?! ¡¿Cómo voy a acabármela yo con lo gorda que estoy?! - dijo Cris.
- Tu no estás gorda .. tu eres tonta .. pero es que para lo poco que queda os la coméis ... no la voy a guardar así ... ¿Quieres tú un poco Paula?
- No no no, muchas gracias ... yo tampoco debería de comer helado - lo rechazó Paula.
- Pues muy bien, sois tontas las dos - y se sentó de nuevo en el sofá, cogió su tarrina y terminó de comerse el helado.
- Oye .... ¿ puedes explicarnos qué es lo que te pasa? - le preguntó entonces Cris.
- ¿A mi? - preguntó extrañada Mar. Sus amigas la miraron y ella se quedó parada. - A mi nada .... ¿que me tiene que pasar?
- Supongo que nada ... pero estás rara - respondió está vez Paula.
Entonces Mar miró a sus amigas, y sus amigas a Mar. Entonces las tres comenzaron a reír.
- Que no me pasa nada de verdad .... - dijo Mar dedicándole una sonrisa a sus amigas.
- Está bien ... entonces ... ¿nos movemos? O seguimos aquí sentadas toda la tarde sin hacer nada .... - dijo Cris.
- Será mejor que nos movamos. ¿Tenéis algo que hacer esta tarde? - preguntó Paula.
- Pues yo quería ir a casa de Ángel para estar un ratito con él ... y así me traigo al perrito - les informó Cris.
- Jope tía! Esque ya no es sólo que me deis envidia ... Es que encima te pasas el día restregándomelo por la cara! Yo quiero tener a Alan aquí conmigo también! - protestaba Paula. Y entonces le empezaron a caer lágrimas por su rostro.
- Pero preciosa! No llores! - se le acercó Mar dándole un abrazo. - Mira quién se queja! ¿Pero tu as visto cómo estoy yo? Más sola que la una! - le intentaba sacar una sonrisa su amiga.
- Ya .. pero yo quiero verlo .. lo hecho mucho de menos ...
- Tu tranquila, que seguro que antes de que te lo esperes lo tienes metidito en tu cama!
Y entonces las tres amigas comenzaron a reír por aquella frase que había soltado la pequeñita del grupo.
- Vale .. tenéis razón ... pero no te pases todo el día hablándo de Ángel, ¿vale? - le pidió Paula a su amiga.
- Esta hecho - le dijo dándole un gran abrazo y un beso.
- Bueno vale, todo muy bonito y final feliz, pero vamos a mover nuestros culos gordos! - exclamó Mar.
Entonces sacó su móvil, puso la música a tope, cogió su tarrina de helado ya terminada, la llevó a la cocina y se puso a bailar como una loca en mitad del salón.
- ¡Estás como una cabra! - dijo Paula ya con una gran sonrisa en la cara.
- Bueno, ¿te parece bien que mientras que Cris se va a recoger a nuestro perrito nosotras vayamos al bar de la playa y preguntemos por el trabajo que ofrecían? - le propuso Mar a Paula.
- Me parece bien - aceptó Paula.
Y cada una de las chicas se fue a su cuarto para vestirse. Una con unos shorts vaqueros y camiseta de tirantes amarilla, otra con una falda roja y camiseta blanca de tirantes, y la otra con un bonito vestido rosa. Cogieron sus respectivos bolsos, las llaves, sus móviles y salieron por la puerta de su casa en busca de una tarde llena de aventuras.
Reflexión 5: Decisiones importantes
Las decisiones importantes. Lo son todo y nada en la vida. ¿Cómo explicarlo? Pues no se, cada uno tiene una perspectiva de la vida, cada uno piensa de una manera distinta, pero yo lo veo de esta forma. Las personas nos pasamos días y días pensando, y dándole vueltas a la cabeza sobre lo que debemos o no debemos de hacer, lo que está bien y lo que está mal, lo que nos combiene y lo que no .... y como estas, un millón de cosas más. Pero yo pienso que todas esas rayadas de cabeza, aunque no las podemos remediar, son una gran tontería. Porque las decisiones no las podemos clasificar en impotantes y no importantes. Son todas iguales. Lo mismo te puede cambiar el elegir estudiar una carrera u otra, que el comer un día en tu casa o en la calle, o que tus padres decidan crearte a las 10 de la noche o a las 10 y dos minutos ..... Muchas veces, de camino al médico, cuando voy con mi madre, siempre me dice: ¿ y si hubiéramos comprado este piso en vez de en el que vivimos ahora? Y yo siempre pienso lo mismo: que ni yo sería como soy, ni haría las cosas que hago, ni tendría las amigas que tengo ni nada de nada. Porque pienso que si mis padres hubiesen comprado aquel piso no hubiese conocido a la que fue mi mejor amiga durante varios años ... Que si no la hubiese conocido, nunca me hubiese gustado el baloncesto ... Que si años más tarde no me hubiese peleado con ella, no me habría cambiado de equipo, y entonces no hubiese conocido a dos de las personas más importantes de mi vida ... Y con ello a otra de las personas más importantes para mi .... ( que por cierto hoy es su cumpleaños y le mando un beso enorme! ). Por eso pienso que no debemos de clasificar las decisiones, y pasar horas y horas pensando en algunas y que otras las tomemos en menos de un segundo, porque quizás sea más importante aquella que tomamos en un solo segundo que la que tardamos horas y horas en tomarla. La vida hay que vivirla, y hay que hacerlo por medio de impulsos, porque es la única forma de disfrutar de lo que estamos haciendo.
Mi consejo es que cada vez que no puedas dormir por una decisión que tengas que tomar, solo pienses en la decisión que tomastes en la noche anterior, la decisión de acostarte a las diez, a las once y media o a las dos de la mañana. ¿Por qué decidiste acostarte a esa hora y no antes o después? Porque era lo que te apetecía hacer .. ¿ no? Pues ya tienes la solución para tomar una nueva decisión. Y creo que no tengo nada más que decir, a si que espero vuestras opiniones y que muchísimas gracias a todos los que dedicáis un ratito de vuestro tiempo a leer lo que escribo! (:
Mi consejo es que cada vez que no puedas dormir por una decisión que tengas que tomar, solo pienses en la decisión que tomastes en la noche anterior, la decisión de acostarte a las diez, a las once y media o a las dos de la mañana. ¿Por qué decidiste acostarte a esa hora y no antes o después? Porque era lo que te apetecía hacer .. ¿ no? Pues ya tienes la solución para tomar una nueva decisión. Y creo que no tengo nada más que decir, a si que espero vuestras opiniones y que muchísimas gracias a todos los que dedicáis un ratito de vuestro tiempo a leer lo que escribo! (:
lunes, 26 de noviembre de 2012
Grandes Pesadillas, Grandes Sueños - Parte 2
Al llegar allí, las noticias no fueron buenas. Vieron al
padre de Lucía, y este estaba relativamente bien. Un par de herida y el brazo
roto. Pero el golpe de Lucía había sido mucho más fuerte de lo que se esperaba
al principio. Se había dado un gran golpe en la medula, y sus nervios estaban
dañados. Lo más probable es que no pudiese volver a andar.
Aparentemente no parecía estar mal, excepto un par de heridas, pero en el fondo Lucía estaba destrozada. La idea de no poder volver a andarla mataba.
Todavía no estaba confirmado, pero era lo más probable,
aunque como se suele decir, la esperanza es lo último que se pierde.
Pasados varios meses, Lucía y Hugo volvieron al médico para hacer una nueva revisión. Pero nada había cambiado, todo seguía igual. Aunque ya el día a día no era tan duro, poco a poco se iba acostumbrando. Además le recomendaron que hiciese ejercicios en la piscina, pues quizás eso podría provocar una pequeña mejora.
Pasaban los meses, y Hugo y Lucía se seguían queriendo como
el primer día. Hugo iba todos los días al trabajo, y antes de salir, Lucía le
seguía haciendo el nudo de la corbata. Después , tranquilamente, Lucía
desayunaba, y después se iba a sus clases de natación.
Al escuchar aquello, a Hugo se le vino el mundo encima. No
era posible que hubiese pasado aquel día. El día más grande de sus vidas, el
que los uniría hasta la muerte se había convertido en uno de los peores. Pero
el nunca la dejaría sola. Estaría a su lado siempre, pasase lo que pasase, y en
ese momento más que nunca. Intentó tranquilizarse, y al cabo de un rato pudo
entrar a la habitación a verla. Lucía, al ver a Hugo entrar por la puerta, se
echó a llorar. Por un momento creyó que no lo podría volver a ver. Pero por
suerte estaba ahí. Hugo la abrazó, y le dio un largo beso. Le prometió que
casados o no , nunca la dejaría sola.
Después de un rato de abrazos, besos y llantos, entró el
resto de la familia para verla.
Aparentemente no parecía estar mal, excepto un par de heridas, pero en el fondo Lucía estaba destrozada. La idea de no poder volver a andar
Al cabo de unas horas apareció el médico con los resultados
de las pruebas, y las noticias no eran buenas. No se habían equivocado con el
diagnóstico. Lo más seguro es que Lucía no pudiese volver a andar nunca más.
Entonces empezó a llorar desconsoladamente. ¿Entonces a qué
se dedicaría ahora? Ella, que era tan inquieta, siempre de un lado para otro. Y
ahora esto, y el día de su boda …. Todo parecía una pesadilla , y lo único que
esperaba era despertarse, y darse cuenta de que todo había sido un sueño.
Pero entonces volvió a la realidad, y sabía que nada de eso
ocurriría, y que la silla de ruedas que ahora se encontraba en la esquina de la
habitación sería su acompañante para el resto de su vida.
Hugo se dio cuenta que ella estaba realmente mal, a si que
pidió que los dejaran solos en la habitación. Entonces
se puso a consolarla, y le prometió que lo que había pasado no cambiaría nada
de sus vidas … Pero claro, los dos sabían que aquello, lo quisieran o no, era
mentira, y que a partir de aquello todo sería distinto.
Al principio todo iba a ser demasiado difícil, pero al fin y
al cabo todo era acostumbrarse. Le llevaría su tiempo, pero seguro que con su
novio al lado todo sería mucho más fácil.
Hugo y Lucía volvieron a la casa que compartían. Lucía se
empezaba a sentir muy impotente. Todo era nuevo. No podía cocinar, pues la
encimera le quedaba grande, el pasillo estrecho, y en el baño nada le quedaba a
medida. Todo lo veía muy difícil, todo era complicado. Pero era lo que le había
tocado, y solo le quedaba acostumbrarse a su nueva vida.
Pasados varios meses, Lucía y Hugo volvieron al médico para hacer una nueva revisión. Pero nada había cambiado, todo seguía igual. Aunque ya el día a día no era tan duro, poco a poco se iba acostumbrando. Además le recomendaron que hiciese ejercicios en la piscina, pues quizás eso podría provocar una pequeña mejora.
Lucía se lo planteó, y aceptó. El agua no era una cosa que
le hubiese llamado mucho la atención, pero viendo la situación en la que se encontraba, suponía
que no tenía otra cosa mejor que hacer.
Al salir del médico se acercaron a un gimnasio que no se
encontraba muy lejos de su casa, a informarse sobre las actividades que podría
realizar, los horarios y los precios.
Finalmente decidió apuntarse a unas clases diarias de 2
horas por la mañana, que le salían bastante bien de precio.
Poco a poco le iba gustando más aquello de la natación, y
era algo que se había convertido en una gran motivación. Ya no iba solo dos
horas al día. Ahora pasaba allí casi la mañana entera, desde que llegaba a las
diez y media u once hasta que Hugo pasaba a recogerla. Y por la tarde, iba otro
ratito. Cada día se le daba mejor.
Un día decidieron reunirse con ella, y darle la gran noticia
de una proposición que les había llegado de la selección española paralímpica
de natación. Al parecer se habían estado fijando en ella durante esos meses
atrás, y habían visto en ella bastantes cualidades, además de su mejora diaria
en cada entrenamiento. A Lucía no le pareció mala idea, pero de todas maneras
le habían dado varios días para pensárselo.
Cuando Hugo llegó a por ella, esta lo recibió muy feliz, y
le dijo que preparase una gran cena para esa noche, puesto que tenía una gran
noticia para darle.
Hugo le hizo caso, y se pasó la tarde cocinando la mejor
cena que se le ocurrió, con un gran postre, además de champán y un par de velas
en la mesa.
Al comienzo de esta, todo estaba tranquilo, y mantenían una
conversación normal, sobre como habían transcurrido sus respectivos días. Pero
entonces Lucía no pudo aguantar más y se lo soltó todo del tirón. Al enterarse
de la noticia, Hugo no sabía como reaccionar. Era una buenísima noticia, se
alegraba muchísimo por ella, y lo único
que aceptaría es que ella aceptase la proposición, aunque eso le conllevase
tener que dejar su trabajo, mudarse de ciudad. Pero por ella lo que hiciese
falta, y ahora que se había presentado esa oportunidad, más todavía.
Al día siguiente, Hugo la acompaño a la piscina, y fueron a
hablar con los entrenadores. El próximo fin de semana los dos viajarían a
Madrid, y estarían allí varios días, hablando con toda la directiva de la
selección, y realizando pruebas, etc, y si la noticia se confirmaba en menos de
un mes, los dos se mudarían a Madrid, y Lucía empezaría con entrenamientos más
serios, puesto que formaría parte del equipo paralímpico.
Había logrado algo muy grande, algo que jamás hubiese
imaginado. Todo había sido muy duro en los últimos meses, pero por fin una
noticia buena. Una nueva noticia que le volvería a cambiar la vida.
lunes, 19 de noviembre de 2012
Capítulo 10
Un chico alto, rubio, de ojos verdes y muy guapo caminaba por los pasillos de la Universidad en busca de su nueva aula. Estaba despistado, pues nunca había estado por allí, y encima no conocía a nadie que le pudiese ayudar. Se acercó entonces al tablón de anuncios y encontró un pequeño mapa de la distribución de las aulas. Por fin encontró la suya, se situó y se dispuso a ir a ella.
Mientras tanto, ya llegando a su universidad, y sin problemas por el camino, Mar parecía una loca agitando la cabeza de un lado para otro al ritmo de la música. Le encantaba escuchar música, bailar, cantar. Ojala fuera lo único que hiciese durante el día. Sus amigos del colegio sabían que era incapaz de parar. En los intercambios cantaba a la vez que agitaba su cuerpo, y durante las clases ... también lo hacía, solo que en su cabeza. Pero volviendo al mundo real, ya estaba dentro de la universidad. Ahora se dirigía camino de su aula. Miró el reloj y vio que todavía quedaban más de cinco minutos para que empezara la clase. Un logro para ella. Había llegado con tiempo , y encima sin perderse. Pero ella estaba feliz, y en su mundo. Seguía bailando, y le daba igual estar ya dentro de la universidad, y que la gente la mirase. Pero nada de eso le importaba, solo le importaba ser feliz y divertirse, y eso intentaba hacer. Pero entonces se chocó con alguien, después con la pared, y seguidamente se le cayó el móvil con los cascos al suelo.
- Esto .. perdona mucho ... - decía el chico mientras se disculpaba.
- No pasa nada - dijo ella recogiendo el móvil y comprobando que seguía funcionando con nomalidad.
- Me llamo Jordan - se presentó él -. ¿Y tu eres ... ?
- Yo soy Mar, encantada - dijo poniéndose de puntillas para poder darle dos besos - . Y bueno, me voy ya que si no no llego a clase. Supongo que ya nos veremos más veces por aquí - dijo a modo de despedida.
- ¿A que aula vas? - le preguntó Jordan.
- Pues a .... la 8, creo que esa - respondió Mar.
- Entonces perfecto, yo también voy allí - le respondió el con una gran sonrisa.
Y juntos se encaminaron hacia la clase. A Mar le dio la impresión de que parecía un buen chico, y de momento, no se alejaría mucho de él.
Por su parte, Jordan estaba encantado de haber conocido a aquella chica. Era preciosa, muy simpática, y seguro que tendría 300 cosas maravillosas más. Con ella a su lado seguro que pasaría un curso estupendo.
La mañana transcurría tranquila para las tres. Paula seguía conociendo a las que serían en un futuro sus amigas, o simplemente compañeras de clase. Cris escuchaba atentamente todas las historias divertidas que Beatriz le contaba sobre ella y su hermana gemela. Y Mar y Jordan se seguían conociendose: un café por aquí, una palmera por allá, una anécdota ... y por fin Jordan consiguió el teléfono de Mar, con la típica excusa de " por si tengo alguna duda de clase " .
Pero en otra parte de España, exactamente en Granada, las noticias no eran buenas. O sí.
Andrea, la hermana mayor de Cris, discutía fuertemente con su madre. ¿El motivo? ¡Ella no podía ser abuela tan jóven! Ambas empezaron a reír como nunca, y después se dieron un gran abrazo. La verdad es que era una buenísima noticia. Y ninguna de las dos veía el momento de contárselo al resto de la familia. Seguro que todos se alegrarían muchísimo, y un poco de alegría no vendría nada mal.
Pero entonces Andrea se empezó a acordar de su hermana pequeña, la tenía lejos, pero la quería muchísimo. Y lo único que le hacía falta para ser la persona más feliz del mundo era que ella estuviese a su lado en aquellos momentos tan felices, aunque sabía que eso no sería posible.
Se quedó pensativa, recordando todas las veces que ella le había dado de comer a su hermana pequeña, y no podía creerse que en poco tiempo le daría de comer a su hijo. El tiempo pasaba muy rápido, y más le valía aprovechar cada momento, porque antes de darse cuenta, estaría como su madre, y su hijo será el que le comunicará que su novia estará embarazada, y entonces la abuela sería ella. Pero no era el momento de pensar en todo eso. Se encontraba en una época feliz e importante para ella, y lo único que tenía que hacer era disfrutarla.
- Andrea, pero entonces esto ... ¿¡significa que te casas!? - dijo su madre.
Andrea se quedó pensativa. No tenía respuesta para aquella pregunta, pues la verdad es que nunca lo había pensado. Pero tampoco le hacía falta. La verdad es que para ella, aquello de casarse no significaba nada más que papeles. No por casarse, su novio la querría más, a si que no le importaba. Con su amor y con que se lo demostrase día a día tenía suficiente.
- No mamá, no lo se la verdad, pero no lo creo - le respondió Andrea.
- Bueno bueno, no importa , ¡que voy a tener un nieto! - seguía gritando su madre eufórica.
Las dos seguían dándose abrazos y besos, pues la felicidad que sentían en esos momentos no cabía en su cuerpo.
Ya había llegado la hora de comer y las chicas se sentaron en la mesa. Tenían la tele encendida, pero ni Paula ni Mar le prestaban atención , pues lo único que querían en aquel momento es que su amiga les contara la noche que había pasado con Ángel. La miraban intensamente, a ver si se daba cuenta y se lo contaba ya de una vez, pero Cris estaba en su mundo , pensando en sus cosas , y no se daba cuenta de nada. Hasta que Paula se hartó , y le tiró un cojín a la cara.
- ¡¿Pero que haces loca?! - le gritó Cris enfadada.
- Que haces tu, debería de ser la pregunta ... llevamos esperando este momento todo el día, y ahora que llega se te olvida a ti - decía Paula molesta.
- Anda ... es verdad .. perdón ... se me había olvidado por completo ... - decía Cris.
- Bueno vale, te perdonamos, pero empieza ¡YA! - exclamó entonces Mar.
- Esta bien - aceptó Cris.
Cris y Paula habían terminado de comer y quitaban la mesa, y Mar, como siempre, seguía comiendo. Era muy lenta. Paula le metía prisa , para que Cris empezara a contar ya la historia, pero Mar sugirió que se sentaran las dos en el sofá tranquilamente y que Cris empezará a contar, que ella pegaría el oído y más tarde se uniría a la conversación. Y así fue. Cris empezó a contar la historia mientras que Mar acababa de comer y Paula escuchaba atentamente, pues no quería perderse ni un solo detalle.
Y entre una historia real pero sorprendentemente fantástica las chicas comenzaban una tarde llena de sorpresas.
Mientras tanto, ya llegando a su universidad, y sin problemas por el camino, Mar parecía una loca agitando la cabeza de un lado para otro al ritmo de la música. Le encantaba escuchar música, bailar, cantar. Ojala fuera lo único que hiciese durante el día. Sus amigos del colegio sabían que era incapaz de parar. En los intercambios cantaba a la vez que agitaba su cuerpo, y durante las clases ... también lo hacía, solo que en su cabeza. Pero volviendo al mundo real, ya estaba dentro de la universidad. Ahora se dirigía camino de su aula. Miró el reloj y vio que todavía quedaban más de cinco minutos para que empezara la clase. Un logro para ella. Había llegado con tiempo , y encima sin perderse. Pero ella estaba feliz, y en su mundo. Seguía bailando, y le daba igual estar ya dentro de la universidad, y que la gente la mirase. Pero nada de eso le importaba, solo le importaba ser feliz y divertirse, y eso intentaba hacer. Pero entonces se chocó con alguien, después con la pared, y seguidamente se le cayó el móvil con los cascos al suelo.
- Esto .. perdona mucho ... - decía el chico mientras se disculpaba.
- No pasa nada - dijo ella recogiendo el móvil y comprobando que seguía funcionando con nomalidad.
- Me llamo Jordan - se presentó él -. ¿Y tu eres ... ?
- Yo soy Mar, encantada - dijo poniéndose de puntillas para poder darle dos besos - . Y bueno, me voy ya que si no no llego a clase. Supongo que ya nos veremos más veces por aquí - dijo a modo de despedida.
- ¿A que aula vas? - le preguntó Jordan.
- Pues a .... la 8, creo que esa - respondió Mar.
- Entonces perfecto, yo también voy allí - le respondió el con una gran sonrisa.
Y juntos se encaminaron hacia la clase. A Mar le dio la impresión de que parecía un buen chico, y de momento, no se alejaría mucho de él.
Por su parte, Jordan estaba encantado de haber conocido a aquella chica. Era preciosa, muy simpática, y seguro que tendría 300 cosas maravillosas más. Con ella a su lado seguro que pasaría un curso estupendo.
La mañana transcurría tranquila para las tres. Paula seguía conociendo a las que serían en un futuro sus amigas, o simplemente compañeras de clase. Cris escuchaba atentamente todas las historias divertidas que Beatriz le contaba sobre ella y su hermana gemela. Y Mar y Jordan se seguían conociendose: un café por aquí, una palmera por allá, una anécdota ... y por fin Jordan consiguió el teléfono de Mar, con la típica excusa de " por si tengo alguna duda de clase " .
Pero en otra parte de España, exactamente en Granada, las noticias no eran buenas. O sí.
Andrea, la hermana mayor de Cris, discutía fuertemente con su madre. ¿El motivo? ¡Ella no podía ser abuela tan jóven! Ambas empezaron a reír como nunca, y después se dieron un gran abrazo. La verdad es que era una buenísima noticia. Y ninguna de las dos veía el momento de contárselo al resto de la familia. Seguro que todos se alegrarían muchísimo, y un poco de alegría no vendría nada mal.
Pero entonces Andrea se empezó a acordar de su hermana pequeña, la tenía lejos, pero la quería muchísimo. Y lo único que le hacía falta para ser la persona más feliz del mundo era que ella estuviese a su lado en aquellos momentos tan felices, aunque sabía que eso no sería posible.
Se quedó pensativa, recordando todas las veces que ella le había dado de comer a su hermana pequeña, y no podía creerse que en poco tiempo le daría de comer a su hijo. El tiempo pasaba muy rápido, y más le valía aprovechar cada momento, porque antes de darse cuenta, estaría como su madre, y su hijo será el que le comunicará que su novia estará embarazada, y entonces la abuela sería ella. Pero no era el momento de pensar en todo eso. Se encontraba en una época feliz e importante para ella, y lo único que tenía que hacer era disfrutarla.
- Andrea, pero entonces esto ... ¿¡significa que te casas!? - dijo su madre.
Andrea se quedó pensativa. No tenía respuesta para aquella pregunta, pues la verdad es que nunca lo había pensado. Pero tampoco le hacía falta. La verdad es que para ella, aquello de casarse no significaba nada más que papeles. No por casarse, su novio la querría más, a si que no le importaba. Con su amor y con que se lo demostrase día a día tenía suficiente.
- No mamá, no lo se la verdad, pero no lo creo - le respondió Andrea.
- Bueno bueno, no importa , ¡que voy a tener un nieto! - seguía gritando su madre eufórica.
Las dos seguían dándose abrazos y besos, pues la felicidad que sentían en esos momentos no cabía en su cuerpo.
Ya había llegado la hora de comer y las chicas se sentaron en la mesa. Tenían la tele encendida, pero ni Paula ni Mar le prestaban atención , pues lo único que querían en aquel momento es que su amiga les contara la noche que había pasado con Ángel. La miraban intensamente, a ver si se daba cuenta y se lo contaba ya de una vez, pero Cris estaba en su mundo , pensando en sus cosas , y no se daba cuenta de nada. Hasta que Paula se hartó , y le tiró un cojín a la cara.
- ¡¿Pero que haces loca?! - le gritó Cris enfadada.
- Que haces tu, debería de ser la pregunta ... llevamos esperando este momento todo el día, y ahora que llega se te olvida a ti - decía Paula molesta.
- Anda ... es verdad .. perdón ... se me había olvidado por completo ... - decía Cris.
- Bueno vale, te perdonamos, pero empieza ¡YA! - exclamó entonces Mar.
- Esta bien - aceptó Cris.
Cris y Paula habían terminado de comer y quitaban la mesa, y Mar, como siempre, seguía comiendo. Era muy lenta. Paula le metía prisa , para que Cris empezara a contar ya la historia, pero Mar sugirió que se sentaran las dos en el sofá tranquilamente y que Cris empezará a contar, que ella pegaría el oído y más tarde se uniría a la conversación. Y así fue. Cris empezó a contar la historia mientras que Mar acababa de comer y Paula escuchaba atentamente, pues no quería perderse ni un solo detalle.
Y entre una historia real pero sorprendentemente fantástica las chicas comenzaban una tarde llena de sorpresas.
Grandes Pesadillas, Grandes Sueños - Parte 1
Llegó el gran día. Lucía se despertó, y estaba feliz, nerviosa y con los sentimientos a flor
de piel. Por fin había llegado el día de su boda. Se preparó un café para desayunar, junto con
unas tostadas, y esperó a que llegasen su madre y sus hermanas para poder
empezar a prepararse.
------------------------------------------------------------------
- Anda, ven aquí que te anude la corbata – le llamaba su padre.
Y es que para eso era un desastre. Con 27 años y todavía no había aprendido a hacerse los nudos de la corbata … Pero Hugo lo prefería así. Le encantaba el que todas las mañanas, antes de ir a trabajar, Lucía le hiciese el nudo. Después un largo y sentido beso. Después un gran abrazo, y por último más besos, pero más cortitos. Sencillamente era perfecta, y no veía el momento de salir de la Iglesia cogidos de la mano.
------------------------------------------------------------------
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Mientras tanto, su prometido, Hugo, corría por el parque
donde le pidió matrimonio a Lucía. Le encantaba aquel parque, le traía muchos
recuerdos. Desde que tenía tres años había corrido por allí, y le parecía el
mejor lugar para pedirle matrimonio a su chica. Siempre había soñado con ese
momento, y por fin se cumplió. Al llegar a casa de su hermano se tomó un café, se dio una
ducha de agua fría y se sentó un rato a hablar con su hermano. Sería su última
conversación como soltero.
Ya solo faltaban dos horas para la boda, a si que Hugo
empezó a vestirse. Camisa blanca, traje negro, y zapatos. - Anda, ven aquí que te anude la corbata – le llamaba su padre.
Y es que para eso era un desastre. Con 27 años y todavía no había aprendido a hacerse los nudos de la corbata … Pero Hugo lo prefería así. Le encantaba el que todas las mañanas, antes de ir a trabajar, Lucía le hiciese el nudo. Después un largo y sentido beso. Después un gran abrazo, y por último más besos, pero más cortitos. Sencillamente era perfecta, y no veía el momento de salir de la Iglesia cogidos de la mano.
------------------------------------------------------------------
- Estás preciosa
- le decía Eva a su hija una y otra vez mientras que la abrazaba.
Y era la verdad, estaba estupenda con aquel vestido. Y sus
ojos daban el toque final al conjunto. Esos ojos verdes vidriosos y
emocionados. Lo que le iba a pasar ese día era muy grande, y sabía que nunca lo
olvidaría.
“ Pi- pi – pi” , sonaba el telefonillo.
- Vamos Hugo, que
ya ha llegado el primo Dani a recogernos – le dijo su hermano.
Hugo cogió su móvil, las llaves de su casa, las alianzas, un
pañuelo y salió por la
puerta. El camino hasta la Iglesia fue el más largo de su
vida. Entonces empezó a ponerse nervioso. Las manos le sudaban, y ya no sabía a
dónde mirar. Su hermano lo miraba y se reía. La verdad es que nunca lo había
visto tan nervioso, pero lo comprendía.
- Tranquilo, que ya
llegamos – le dijo dándole un achuchón.
Por fin el coche se paró. Hugo salió del coche, y vio toda
la gente que había allí. Solo faltaba una persona, le faltaba Ella.
-
Hija mía, ¿pero qué te queda? – preguntaba Eva ansiosa.
¡Qué ya son las una!
-
Bueno mamá … las novias siempre llegamos tarde … -
decía Lucía excusándose.
-
Si, está bien, pero cinco minutos, ¡ no media hora!
-
Vale
vale , ya salgo – dijo Lucía asomando por la puerta,
Su madre y sus hermanas se quedaron sorprendidas. Estaba
preciosa, y se merecía estarlo. Bajaron al portal y allí les esperaba un
precioso coche blanco. Lucía se subió, y su madre y sus hermanas se montaron en
un coche rojo que se adelantó.
-----------------------------------------------------------------
Hugo, ya en la Iglesia, se ponía cada vez más nervioso, pues
se estaba retardando ya demasiado. Entonces vio llegar a sus hermanas. Se
acercó corriendo a ellas y les preguntó por su prometida. Estas le contestaron
que estaría a punto de llegar, que habían salido justo detrás de ellas.
El tiempo pasaba y pasa, y Lucía no aparecía. La gente se
empezaba a impacientar, y Hugo cada vez se ponía más nervioso. Ya eran las una
y media, y todavía no había aparecido. Ya desesperado la llamó, pero no le cogió
el teléfono. Después llamó al padre de Lucía, que era el que conducía el coche,
pero tampoco contestaba.
Pero entonces el móvil de Hugo comenzó a sonar. Lo cogió
nervioso, y empezó a decir desesperadamente el nombre de su chica, casi
gritando.
-
Perdone, pero no soy Lucía.¿Es usted familiar suyo? –
respondió una voz al otro lado del teléfono.
-
Si bueno, soy su prometido, hoy nos íbamos a casar. En
este mismo momento deberíamos de estar haciéndolo, pero no aparece. ¿Usted sabe
dónde está? – preguntó inquieto Hugo.
-
Por desgracia sí. Siento decírselo, pero le llamo desde
el hospital. Su futura esposa ha tenido un accidente.
Hugo se quedó parado. No podía creérselo. No era capaz de
reaccionar ante aquella inesperada noticia.
-
Pe ..pe .. pero , ¿está bien? – preguntó asustado.
-
No puedo darle más información. Véngase para acá y le
darán más información. Lo siento mucho de verdad.
Colgaron el teléfono. Hugo se puso muy mal. Las lágrimas
corrían por su rostro. Él no se merecía aquello. No aquel día. No era justo. No
podía ser real.
Le contó la noticia a la madre y las hermanas de Lucía, y
junto con su hermano, se montaron en un coche y se fueron directos para el
hospital.
sábado, 10 de noviembre de 2012
Día Lluvioso
He borrado de la película parte en la que se oye lo que digo. Es una pena que no pueda hacerse lo mismo en la vida. Despertarse, contemplar el día anterior y borrar todas la frases que sobran, todas las cosas que no se querían hacer, los errores. Y dejar solo los sueños, las emociones. Todo sería más bonito.
domingo, 28 de octubre de 2012
Reflexión 4: Mi futuro
Bueno, esta reflexión la empiezo diciendo que soy tonta, pero tonta tonta. ¿El por qué? Sencillamente por ser tan soñadora como lo soy. A mi me gusta mucho pensar en el futuro, tanto en un futuro cercano como lejano. Siempre estoy pensando en que voy a hacer al día siguiente, el fin de semana siguiente, la semana siguiente, todo lo que me gustaría hacer, con quienes ... Y también pienso dónde me gustaría vivir, que me gustaría ser, a dónde quiero viajar , y todas esas cosas .... Pero con el paso de los días más cuenta me doy que todo eso son chorradas, porque los sueños sueños son, y sólo en los cuentos de hadas se cumplen. Porque la pequeña ilusión de hablar con una persona se desvanece en cuanto ves que esa persona pasa de ti, y con ello se desvanecen 20 sueños. Porque la ilusión de ver a las personas a las que quieres se desvanece en cuanto empieza a llover, en cuanto se dice un día, una hora, y con ello 40 sueños más. Porque cada vez que oyes un no, se desvanecen 80 sueños más. Porque en dos segundos, tu vida puede cambiar por completo, y puede hacer que los 8.516 sueños que tenías se vayan todos a la mierda. Soñar es bonito, sí, pero no es bonito ilusionarse con los sueños.
Todos soñamos con un futuro perfecto, al lado de la persona perfecta, con los amigos perfectos, los hijos perfectos, el coche perfecto, la casa perfecta .. ¿Pero qué pasa? Que en esta vida nada es perfecto, y por lo tanto, tampoco lo son los sueños. Son perfectos en el momento en el que duran, pero después se vuelven todo lo contrario, porque , ¿ cuántas veces nos habremos levantado con una sonrisa en la cara, felices del sueño que hemos tenido? ¿ Y las horas qué nos hemos pasado dándole vueltas a ese sueño en nuestra cabeza, haciéndonos creer que algún día se cumplirán? Pero entonces: Eo! , la realidad llama a tu puerta. La realidad en la que sabes que eso no pasará. Y entonces toda esa felicidad que tenías en tu cuerpo se va al garete. Y ya vuelves a estar mal , y te preguntas que de qué sirve soñar, y para que sueñas con algo, y para que haces planes de futuro si al final nunca se cumplirán. Pero hay un problema, y es que esa tristeza sólo se vuelve a ir de una manera, y es llenando nuestra cabeza de nuevas ilusiones, nuevas esperanzas, nuevos sueños, nuevos planes de futuro . Es un círculo vicioso, del que nunca podemos salir.
El futuro está lleno de sueños, pero no depende de ellos. Esas son nuestras esperanzas, pero el futuro de cada persona está destinado a algo. Hay personas a las que el futuro les depara una vida feliz, asemejándose mucho a todos los sueños que esa persona ha tenido a lo largo de su vida. Pero a otras personas, el futuro les depara una vida con la que nunca hubiesen soñado.
Yo pienso que el futuro de cada persona ya está escrito , y que nada podrá cambiarlo, aunque trabajemos mucho para ello. Por eso lo único que nos queda es soñar, soñar con nuestro futuro perfecto, y poder ser felices mientras el futuro no nos destruya esos sueños.
Todos soñamos con un futuro perfecto, al lado de la persona perfecta, con los amigos perfectos, los hijos perfectos, el coche perfecto, la casa perfecta .. ¿Pero qué pasa? Que en esta vida nada es perfecto, y por lo tanto, tampoco lo son los sueños. Son perfectos en el momento en el que duran, pero después se vuelven todo lo contrario, porque , ¿ cuántas veces nos habremos levantado con una sonrisa en la cara, felices del sueño que hemos tenido? ¿ Y las horas qué nos hemos pasado dándole vueltas a ese sueño en nuestra cabeza, haciéndonos creer que algún día se cumplirán? Pero entonces: Eo! , la realidad llama a tu puerta. La realidad en la que sabes que eso no pasará. Y entonces toda esa felicidad que tenías en tu cuerpo se va al garete. Y ya vuelves a estar mal , y te preguntas que de qué sirve soñar, y para que sueñas con algo, y para que haces planes de futuro si al final nunca se cumplirán. Pero hay un problema, y es que esa tristeza sólo se vuelve a ir de una manera, y es llenando nuestra cabeza de nuevas ilusiones, nuevas esperanzas, nuevos sueños, nuevos planes de futuro . Es un círculo vicioso, del que nunca podemos salir.
El futuro está lleno de sueños, pero no depende de ellos. Esas son nuestras esperanzas, pero el futuro de cada persona está destinado a algo. Hay personas a las que el futuro les depara una vida feliz, asemejándose mucho a todos los sueños que esa persona ha tenido a lo largo de su vida. Pero a otras personas, el futuro les depara una vida con la que nunca hubiesen soñado.
Yo pienso que el futuro de cada persona ya está escrito , y que nada podrá cambiarlo, aunque trabajemos mucho para ello. Por eso lo único que nos queda es soñar, soñar con nuestro futuro perfecto, y poder ser felices mientras el futuro no nos destruya esos sueños.
viernes, 19 de octubre de 2012
Capítulo 9
Paula llegó a clase. Hoy tenía otra asignatura , y por tanto conocería a otro de sus profesores. Esta vez había llegado con tiempo, por lo que pudo sentarse en cuarta fila ... Mientras llegaba el profesor se acercó a las chicas de la clase y empezó a presentarse:
- Buenas chicas, me llamo Paula y soy vuestra compañera este curso .. ¿cómo os llamáis vosotras?
- Hola! Encantada de conocerte - dijo una de ellas con una gran sonrisa en la cara -. Yo me llamo Sara , y ellas son Rocio, Nuria y Nerea - dijo ella presentando a sus amigas .
- ¿Sois todas de aquí? - preguntó Paula .
- Sí - le respondió Nuria.
- ¿Y ya os conocíais de antes? Es decir, ¿sois amigas? - seguía preguntando Paula .
- Sí, bueno, mas o menos, algunas estábamos el año pasado juntas haciendo el bachiller, y otras pues en el verano nos hemos conocido .. o por medio de amigos y eso - le explicó Rocio -. ¿Y tu? ¿Eres de aquí?
- No, yo soy de Granada , y este año me he venido a estudiar aquí con dos amigas mías - les explicó Paula .
- Oh! Que guay! Ya me gustaría a mí poder hacer eso - dijo Nerea envidiándola.
- Bueno, que ya sabes, estamos aquí para todo , y ya que somos las únicas chicas de la clase más te vale llevarte bien con nosotras! - le dijo Sara .
Entonces entró su profesor por la puerta. Cada chica se sentó en su mesa y comenzó la clase .
- Muy buenas a todos. Este año voy a ser vuestro profesor. Me llamo Antonio Lozano, y no hace falta que me llamen de usted ... con que me traten con respeto me conformo - les dijo con una gran sonrisa en la cara -. Ahora voy a pasar lista para poder ir conociéndolos y poner las faltas .
El profesor se sentó en la mesa, abrió su maletín y de él sacó un ordenador. Lo encendió y comenzó a pasar lista. Paula estaba contenta. No sabía por que , pero hoy había comenzado bien el día para ella. Aquellas chicas parecían simpáticas, y podría llevarse muy bien con ellas. Además, su nuevo profesor le había caído de primeras muy bien. Parecía buena persona. Pero bueno , todo se vería.
Mientras tanto, Mar y Cris caminaban. Mar intentaba sonsacarle a Cris dónde había pasado la noche y todo eso, pero Cris no soltaba prenda, a si que finalmente se rindió. La excusa de Cris era que ya que lo contaba , se lo contaba a las dos .. No lo iba a contar dos veces. Era demasiado vaga . Entonces empezaron a decir tonterías, una detrás de otra, puesto que no tenían tema de conversación. Pero entonces Mar se acordó. Ayer se encontró con Alan, y tenía que contarle a su amiga lo que le tenía preparado a Paula, para que ella también le ayudara a darle la sorpresa .
- Oye Cris ... esto ... ayer me encontré con Alan - le dijo Mar.
- ¿Cómo que con Alan? ¿¡El novio de Paula!? - le cortó sorprendida Cris.
- Pues claro, ¿ a que otro Alan conocemos?
- Oiins, pues yo que se, un viejo amigo tuyo - le respondió riéndose. Parece que ya había empezado a atar cabos -. A si que por eso ayer llegastes tan tarde ...
- Exacto - afirmó Mar.
- Pero y entonces, ¿cómo es que Paula no lo sabe? - se preguntaba Cris .
- Ahí está el tema. Paula no sabe nada. Pero a ver, Alan no ha venido solo ahora, es decir, que él también se ha venido aquí a estudiar, y ya tiene casa y todo. Lo único que le falta es decírselo a Paula, y como la semana que viene es su aniversario, pues ayer me estuvo contando que quiere darle una sorpresa, y cuando la vea ese día se lo contará todo.
- Jope! Que bonito! ¿Y que tenemos que hacer nosotras?
- Pues solo tenemos que sacar ese día a Paula a la calle, y que se vista guapa guapa, y casualmente por cosas del destino llegaremos a donde estará Alan esperándola y nosotras desapareceremos , ¿lo as pillado? - le preguntó Mar a su amiga al verla con una cara extraña.
- Sí sí, pero entonces, ¿ que vamos a hacer nosotras ?
- Jajajaja - empezó a reírse Mar -. ¿ Eso es todo lo que te preocupa de esto?
- Bueno ... es que no lo sé! Yo solo pregunto ...
Su amiga le pasó el brazo por encima del hombro y la estrujó contra su cuerpo. Estaba como una cabra, siempre estaba en su mundo, pero la quería , la quería mucho .
- Bueno, a ver, ¿ hoy tienes claro por dónde tienes que ir? - preguntó Cris .
- Sí sí , ayer hice por un mapa de la ciudad el camino como unas 20 veces ... ya sí se llegar - le dijo Mar sintiéndose orgullosa de ella misma por haber conseguido aprenderse el camino .
- Pues solo espero que sea verdad - le dijo su amiga guiñándole un ojo.
- ¡Oye! ¡Pues claro que sí! ¡Que yo no miento! - dijo Mar protestando.
- Ya lo sé cariño , pero de verdad que espero que hoy no te pierdas
- No lo haré, ya lo verás
Las dos amigas se dieron dos besos y un abrazo y cada una siguió su camino por separado. Mar sacó sus cascos, los enganchó a su móvil, y se puso a escuchar música. Por su parte, Cris estaba cruzando el parque que llegaba a la universidad , y en uno de los bancos encontró sentada a Beatriz, la chica que conoció el día anterior en clase.
- ¡Hola Beatriz! - dijo muy feliz Cris.
- Ems .. hola ... ¿tu eres? - preguntó la chica extrañada .
- Soy tu compañera de clase en la Universidad - dijo Cris un poco molesta.
- Perdona, pero me parece que te as equivocado de persona, yo no me llamo Beatriz.
- Sí que te llamas Beatriz. ¡ Pero si yo te conocí ayer y me dijiste que te llamabas así! - dijo Cris.
- Que no, que yo no me llamo Beatriz, de verdad que te as equivocado ...
- ¿ Entonces, tu quién eres? - preguntó Cris muy extrañada. No le cuadraba nada.
- Yo me llamo Ana, y estudio magisterio
- ¡ Hola Cris! - llegó una chica muy alegremente saludándola.
- Hola ... esto .. pues va a ser que sí que me he equivocado ... entonces, tu eres Beatriz, ¿no?
- Exacto, debería de habértelo dicho, pero bueno , ya os conocéis , es mi hermana gemela - le explicó Beatriz.
- Sí, ya nos hemos conocido .. perdóname Ana ... - dijo Cris asimilando todo lo que acababa de pasar.
- Bueno chicas, yo me voy a ir ya que si no no voy a llegar a clase - dijo Ana despidiéndose. Le dio dos besos a su hermana y otros dos a Cris, y se marchó.
- Nosotras deberíamos de irnos también ya para clase, que no tengo ganas de llegar tarde - dijo Beatriz.
- Sí, tienes razón , vamos - respondió Cris.
Beatriz recogió sus cosas del banco donde estaba sentada , y las dos se encaminaron a cruzar el parque hasta llegar a su universidad.
- Buenas chicas, me llamo Paula y soy vuestra compañera este curso .. ¿cómo os llamáis vosotras?
- Hola! Encantada de conocerte - dijo una de ellas con una gran sonrisa en la cara -. Yo me llamo Sara , y ellas son Rocio, Nuria y Nerea - dijo ella presentando a sus amigas .
- ¿Sois todas de aquí? - preguntó Paula .
- Sí - le respondió Nuria.
- ¿Y ya os conocíais de antes? Es decir, ¿sois amigas? - seguía preguntando Paula .
- Sí, bueno, mas o menos, algunas estábamos el año pasado juntas haciendo el bachiller, y otras pues en el verano nos hemos conocido .. o por medio de amigos y eso - le explicó Rocio -. ¿Y tu? ¿Eres de aquí?
- No, yo soy de Granada , y este año me he venido a estudiar aquí con dos amigas mías - les explicó Paula .
- Oh! Que guay! Ya me gustaría a mí poder hacer eso - dijo Nerea envidiándola.
- Bueno, que ya sabes, estamos aquí para todo , y ya que somos las únicas chicas de la clase más te vale llevarte bien con nosotras! - le dijo Sara .
Entonces entró su profesor por la puerta. Cada chica se sentó en su mesa y comenzó la clase .
- Muy buenas a todos. Este año voy a ser vuestro profesor. Me llamo Antonio Lozano, y no hace falta que me llamen de usted ... con que me traten con respeto me conformo - les dijo con una gran sonrisa en la cara -. Ahora voy a pasar lista para poder ir conociéndolos y poner las faltas .
El profesor se sentó en la mesa, abrió su maletín y de él sacó un ordenador. Lo encendió y comenzó a pasar lista. Paula estaba contenta. No sabía por que , pero hoy había comenzado bien el día para ella. Aquellas chicas parecían simpáticas, y podría llevarse muy bien con ellas. Además, su nuevo profesor le había caído de primeras muy bien. Parecía buena persona. Pero bueno , todo se vería.
Mientras tanto, Mar y Cris caminaban. Mar intentaba sonsacarle a Cris dónde había pasado la noche y todo eso, pero Cris no soltaba prenda, a si que finalmente se rindió. La excusa de Cris era que ya que lo contaba , se lo contaba a las dos .. No lo iba a contar dos veces. Era demasiado vaga . Entonces empezaron a decir tonterías, una detrás de otra, puesto que no tenían tema de conversación. Pero entonces Mar se acordó. Ayer se encontró con Alan, y tenía que contarle a su amiga lo que le tenía preparado a Paula, para que ella también le ayudara a darle la sorpresa .
- Oye Cris ... esto ... ayer me encontré con Alan - le dijo Mar.
- ¿Cómo que con Alan? ¿¡El novio de Paula!? - le cortó sorprendida Cris.
- Pues claro, ¿ a que otro Alan conocemos?
- Oiins, pues yo que se, un viejo amigo tuyo - le respondió riéndose. Parece que ya había empezado a atar cabos -. A si que por eso ayer llegastes tan tarde ...
- Exacto - afirmó Mar.
- Pero y entonces, ¿cómo es que Paula no lo sabe? - se preguntaba Cris .
- Ahí está el tema. Paula no sabe nada. Pero a ver, Alan no ha venido solo ahora, es decir, que él también se ha venido aquí a estudiar, y ya tiene casa y todo. Lo único que le falta es decírselo a Paula, y como la semana que viene es su aniversario, pues ayer me estuvo contando que quiere darle una sorpresa, y cuando la vea ese día se lo contará todo.
- Jope! Que bonito! ¿Y que tenemos que hacer nosotras?
- Pues solo tenemos que sacar ese día a Paula a la calle, y que se vista guapa guapa, y casualmente por cosas del destino llegaremos a donde estará Alan esperándola y nosotras desapareceremos , ¿lo as pillado? - le preguntó Mar a su amiga al verla con una cara extraña.
- Sí sí, pero entonces, ¿ que vamos a hacer nosotras ?
- Jajajaja - empezó a reírse Mar -. ¿ Eso es todo lo que te preocupa de esto?
- Bueno ... es que no lo sé! Yo solo pregunto ...
Su amiga le pasó el brazo por encima del hombro y la estrujó contra su cuerpo. Estaba como una cabra, siempre estaba en su mundo, pero la quería , la quería mucho .
- Bueno, a ver, ¿ hoy tienes claro por dónde tienes que ir? - preguntó Cris .
- Sí sí , ayer hice por un mapa de la ciudad el camino como unas 20 veces ... ya sí se llegar - le dijo Mar sintiéndose orgullosa de ella misma por haber conseguido aprenderse el camino .
- Pues solo espero que sea verdad - le dijo su amiga guiñándole un ojo.
- ¡Oye! ¡Pues claro que sí! ¡Que yo no miento! - dijo Mar protestando.
- Ya lo sé cariño , pero de verdad que espero que hoy no te pierdas
- No lo haré, ya lo verás
Las dos amigas se dieron dos besos y un abrazo y cada una siguió su camino por separado. Mar sacó sus cascos, los enganchó a su móvil, y se puso a escuchar música. Por su parte, Cris estaba cruzando el parque que llegaba a la universidad , y en uno de los bancos encontró sentada a Beatriz, la chica que conoció el día anterior en clase.
- ¡Hola Beatriz! - dijo muy feliz Cris.
- Ems .. hola ... ¿tu eres? - preguntó la chica extrañada .
- Soy tu compañera de clase en la Universidad - dijo Cris un poco molesta.
- Perdona, pero me parece que te as equivocado de persona, yo no me llamo Beatriz.
- Sí que te llamas Beatriz. ¡ Pero si yo te conocí ayer y me dijiste que te llamabas así! - dijo Cris.
- Que no, que yo no me llamo Beatriz, de verdad que te as equivocado ...
- ¿ Entonces, tu quién eres? - preguntó Cris muy extrañada. No le cuadraba nada.
- Yo me llamo Ana, y estudio magisterio
- ¡ Hola Cris! - llegó una chica muy alegremente saludándola.
- Hola ... esto .. pues va a ser que sí que me he equivocado ... entonces, tu eres Beatriz, ¿no?
- Exacto, debería de habértelo dicho, pero bueno , ya os conocéis , es mi hermana gemela - le explicó Beatriz.
- Sí, ya nos hemos conocido .. perdóname Ana ... - dijo Cris asimilando todo lo que acababa de pasar.
- Bueno chicas, yo me voy a ir ya que si no no voy a llegar a clase - dijo Ana despidiéndose. Le dio dos besos a su hermana y otros dos a Cris, y se marchó.
- Nosotras deberíamos de irnos también ya para clase, que no tengo ganas de llegar tarde - dijo Beatriz.
- Sí, tienes razón , vamos - respondió Cris.
Beatriz recogió sus cosas del banco donde estaba sentada , y las dos se encaminaron a cruzar el parque hasta llegar a su universidad.
jueves, 18 de octubre de 2012
Capítulo 8
Eran las siete y media de la mañana. Paula preparaba el desayuno mientras Mar terminaba de ducharse. Dos vasos de leche, una fría y otra caliente, dos tostadas de aceite con azúcar, otras dos de mermelada y un paquete de oreo. Ya estaba todo preparado. Mar salió en ese momento del baño.
- Paula, ¿te importa dejarme el chalequito ese que tenías negro? - le preguntó a su amiga.
- No, sin problema - le contestó ella -. Ve a mi cuarto y búscalo tu misma anda, que ya no tengo ganas de levantarme - le dijo sacándole la lengua.
- Vale vaga, ya lo busco yo. ¡Muchas gracias! - le agradeció.
Mientras que Mar buscaba, Paula ya había comenzado a desayunar. Tenía mucha hambre, y lo sentía mucho por su amiga, pero no aguantaba más. Hacía zaping por la tele, pero no encontraba nada interesante que ver ... A si que finalmente dejó las noticias. Entonces apareció Mar por la puerta. Ese conjunto le quedaba estupendamente. Llevaba una camiseta color salmón con el dibujo de una cámara, unos pantalones cortos negros y el chaleco negro. Además se puso unos botines negros con tacón. Verdaderamente no le hacían falta, pues ella ya era alta, por lo menos la más alta de las tres, pero así se estilizaban más las piernas (o eso se dice).
- Amor! ¡Pero mira que eres guapa! Seguro que hoy encuentras novio - le dijo su amiga con una gran sonrisa en la cara.
- Pues mírate a ti! Tu si que eres guapa! - le respondió Mar dándole un beso en la mejilla.
Las dos reían. Mar se sentó en el sofá y se puso a desayunar junto a su amiga. Pero entonces empezó a sonar la cerradura de la puerta.
- ¡Pero si ha llegado la desaparecida! - exclamó Paula.
- ¡¿Te han secuestrado, as estado de botellón?! ¡¿ Dónde te as metido en toda la noche!? - empezó Mar echándole la bronca -. ¿¡Tu sabes lo preocupadas que nos tenías?!
Entonces Cris empezó a sentirse culpable. Verdaderamente había preocupado a sus amigas. Debería de haberlas avisado.
- Chicas perdonad ... es que ha surgido todo tan deprisa ... y esto .. no se ... - decía con la cabeza baja.
Pero entonces Mar empezó a reírse como una loca.
- Jajajaja, era broma cariño, no pasa nada. Solo esperamos que no te haya pasado nada a si que ya nos estás contando todo. Dónde as pasado la noche, con quién , por qué, que habéis hecho y todas esas cositas ... ¿si? - dijo con una sonrisa pícara en la cara.
- Vale vale , yo os lo cuento todo , pero luego por favor, que ahora tengo que ducharme y desayunar , que si no no me da tiempo ... - dijo Cris disculpándose.
- Bueno, está bien, pero a cambio tienes que sorprendernos hoy con una buena comida ... - propuso Paula.
- Está bien, os sorprenderé, ya lo veréis - aceptó Cris.
Ya había soltado todas sus cosas, a si que se acercó al sofá, le dio un beso a cada una de sus amigas y se dio media vuelta para ir a ducharse. Pero en cuanto se giró vio a alguien conocido en la tele. Entonces se fijó bien y ... ¡ era su hermano!
- ¡Hey chicas! ¡ Mi hermano! ¡Ese es mi hermano! ¡ Mi hermano es famoso! - empezó a decir dando saltos Cris.
Mientras tanto Paula y Mar no podían parar de reír sentadas en el sofá intentando ver lo que salía en la tele. Pero delante suya había una loca saltando y gritando que no les dejaba ver nada ...
- Bueno, sí, ya se que estoy loca, pero cuando os riáis de mí, podríais disimular un poquito - dijo Cris intentando poner cara de niño chico enfadado. Entonces Paula se levantó y la cogió de los mofletes balanceándole la cara de un lado para mientras decía:
- ¡Hay mi niña chiquitita que mona que es! - pero entonces se puso seria - y que va a llegar tarde como siga a este ritmo. Aunque por otro lado estaría bien. Así no sería siempre yo la que llega tarde - dijo finamente riéndose.
- No no no, eso no puede ser así, ¡que yo soy la responsable! Sin mi no podrías vivir - decía gritando mientras se metía ya en el baño - estaríais totalmente perdidas ... - y la voz se perdió.
Mar y Paula se miraron serías, pero a los dos segundos ya estaban las dos otra vez riéndose. Les encantaba su amiga, parecía Gruñón, el enanito de Blancanieves, pero a la vez era los otros 6 también. Era única, y muy especial, y por eso sus amigas la querían tanto.
Paula y Mar ya habían terminado de desayunar , a si que Mar se puso a lavar los platos y vasos mientras que Paula recogía sus cosas, o finalmente volvería a llegar tarde.
- ¡Amores! ¡Os quiero! Que paséis un buen día. ¡Hasta luego! - les dijo saliendo de la puerta.
Mar terminó de lavar los platos, y como no tenía nada que hacer , le preparó el desayuno a su amiga. Pero .... no sabía lo que querría su amiga, a si que hizo un zumo de naranja, otro vaso con leche, unas magdalenas, un paquete de galletas, y una caja de cereales. Lo puso todo en la mesa y se sentó en el sofá a esperar.
- ¡Pero Mar! ¡Qué es todo esto! ¿Te as vuelto loca? - dijo Cris entrando por la puerta del salón.
- No, solo que me aburría , y no tenía otra cosa que hacer - le explicó Mar.
- ¡¿Pero tu no as visto lo gorda que ya estoy?! ¿ Qué quieres, que me ponga más gorda aún? - dijo Cris un poco molesta.
- Ya te he dicho un millón de veces que tu no estas gorda - dijo Mar - pero bueno, si no quieres el maravilloso desayuno que te he preparado me lo comeré yo, no lo voy a dejar así ....
Mar se dispuso a coger una magdalena, la debilidad de su amiga, pero en ese instante Cris le pegó una torta en la mano, haciendo que la magdalena se le cayera en el vaso de leche, y salpicándole así por toda la cara.
- ¡Ay! - protestó Mar.
- Vale vale vale, está bien, no hace falta que te lo comas tú , ya me lo como yo- dijo Cris lo más rápido que pudo.
- Si si, si eso está muy bien, solo ... ¿que tu as visto cómo me as puesto? - dijo Mar levantando la cabeza para que su amiga la viera .
- Jajajajaja - empezó a reírse Cris.
Mar la miró con cara muy seria.
- Vale amor , perdoname , ha sido sin querer - dijo Cris aparentando estar arrepentida. Cogió una servilleta y comenzó a limpiarle la cara a su amiga.
- Anda, dame la servilleta que ya me limpio yo, y tu ponte a desayunar, que al final vamos a llegar tarde de verdad - dijo Mar.
- Está bien - dijo Cris finalmente con una sonrisa en la cara.
Mar terminó de lavarse la cara , y su amiga estaba terminando de desayunar. Naturalmente no se lo había comido todo, a si que Mar se puso a recoger lo que no necesitaba. Tampoco se había bebido el zumo a si que se lo bebió ella. Cris, al terminar, ayudó a su amiga a recoger lo que quedaba en la mesa y se puso a fregar el plato y el vaso que había utilizado. Se secó las manos, y fue a ponerse sus Converse de color rojo. Bueno, más bien no eran suyas, eran de su amiga, pero ya se intercambiaban todo ... bueno, casi todo. Cogieron cada una su mochila, el móvil, las llaves de la casa, y comenzaron su camino a la universidad.
- Paula, ¿te importa dejarme el chalequito ese que tenías negro? - le preguntó a su amiga.
- No, sin problema - le contestó ella -. Ve a mi cuarto y búscalo tu misma anda, que ya no tengo ganas de levantarme - le dijo sacándole la lengua.
- Vale vaga, ya lo busco yo. ¡Muchas gracias! - le agradeció.
Mientras que Mar buscaba, Paula ya había comenzado a desayunar. Tenía mucha hambre, y lo sentía mucho por su amiga, pero no aguantaba más. Hacía zaping por la tele, pero no encontraba nada interesante que ver ... A si que finalmente dejó las noticias. Entonces apareció Mar por la puerta. Ese conjunto le quedaba estupendamente. Llevaba una camiseta color salmón con el dibujo de una cámara, unos pantalones cortos negros y el chaleco negro. Además se puso unos botines negros con tacón. Verdaderamente no le hacían falta, pues ella ya era alta, por lo menos la más alta de las tres, pero así se estilizaban más las piernas (o eso se dice).
- Amor! ¡Pero mira que eres guapa! Seguro que hoy encuentras novio - le dijo su amiga con una gran sonrisa en la cara.
- Pues mírate a ti! Tu si que eres guapa! - le respondió Mar dándole un beso en la mejilla.
Las dos reían. Mar se sentó en el sofá y se puso a desayunar junto a su amiga. Pero entonces empezó a sonar la cerradura de la puerta.
- ¡Pero si ha llegado la desaparecida! - exclamó Paula.
- ¡¿Te han secuestrado, as estado de botellón?! ¡¿ Dónde te as metido en toda la noche!? - empezó Mar echándole la bronca -. ¿¡Tu sabes lo preocupadas que nos tenías?!
Entonces Cris empezó a sentirse culpable. Verdaderamente había preocupado a sus amigas. Debería de haberlas avisado.
- Chicas perdonad ... es que ha surgido todo tan deprisa ... y esto .. no se ... - decía con la cabeza baja.
Pero entonces Mar empezó a reírse como una loca.
- Jajajaja, era broma cariño, no pasa nada. Solo esperamos que no te haya pasado nada a si que ya nos estás contando todo. Dónde as pasado la noche, con quién , por qué, que habéis hecho y todas esas cositas ... ¿si? - dijo con una sonrisa pícara en la cara.
- Vale vale , yo os lo cuento todo , pero luego por favor, que ahora tengo que ducharme y desayunar , que si no no me da tiempo ... - dijo Cris disculpándose.
- Bueno, está bien, pero a cambio tienes que sorprendernos hoy con una buena comida ... - propuso Paula.
- Está bien, os sorprenderé, ya lo veréis - aceptó Cris.
Ya había soltado todas sus cosas, a si que se acercó al sofá, le dio un beso a cada una de sus amigas y se dio media vuelta para ir a ducharse. Pero en cuanto se giró vio a alguien conocido en la tele. Entonces se fijó bien y ... ¡ era su hermano!
- ¡Hey chicas! ¡ Mi hermano! ¡Ese es mi hermano! ¡ Mi hermano es famoso! - empezó a decir dando saltos Cris.
Mientras tanto Paula y Mar no podían parar de reír sentadas en el sofá intentando ver lo que salía en la tele. Pero delante suya había una loca saltando y gritando que no les dejaba ver nada ...
- Bueno, sí, ya se que estoy loca, pero cuando os riáis de mí, podríais disimular un poquito - dijo Cris intentando poner cara de niño chico enfadado. Entonces Paula se levantó y la cogió de los mofletes balanceándole la cara de un lado para mientras decía:
- ¡Hay mi niña chiquitita que mona que es! - pero entonces se puso seria - y que va a llegar tarde como siga a este ritmo. Aunque por otro lado estaría bien. Así no sería siempre yo la que llega tarde - dijo finamente riéndose.
- No no no, eso no puede ser así, ¡que yo soy la responsable! Sin mi no podrías vivir - decía gritando mientras se metía ya en el baño - estaríais totalmente perdidas ... - y la voz se perdió.
Mar y Paula se miraron serías, pero a los dos segundos ya estaban las dos otra vez riéndose. Les encantaba su amiga, parecía Gruñón, el enanito de Blancanieves, pero a la vez era los otros 6 también. Era única, y muy especial, y por eso sus amigas la querían tanto.
Paula y Mar ya habían terminado de desayunar , a si que Mar se puso a lavar los platos y vasos mientras que Paula recogía sus cosas, o finalmente volvería a llegar tarde.
- ¡Amores! ¡Os quiero! Que paséis un buen día. ¡Hasta luego! - les dijo saliendo de la puerta.
Mar terminó de lavar los platos, y como no tenía nada que hacer , le preparó el desayuno a su amiga. Pero .... no sabía lo que querría su amiga, a si que hizo un zumo de naranja, otro vaso con leche, unas magdalenas, un paquete de galletas, y una caja de cereales. Lo puso todo en la mesa y se sentó en el sofá a esperar.
- ¡Pero Mar! ¡Qué es todo esto! ¿Te as vuelto loca? - dijo Cris entrando por la puerta del salón.
- No, solo que me aburría , y no tenía otra cosa que hacer - le explicó Mar.
- ¡¿Pero tu no as visto lo gorda que ya estoy?! ¿ Qué quieres, que me ponga más gorda aún? - dijo Cris un poco molesta.
- Ya te he dicho un millón de veces que tu no estas gorda - dijo Mar - pero bueno, si no quieres el maravilloso desayuno que te he preparado me lo comeré yo, no lo voy a dejar así ....
Mar se dispuso a coger una magdalena, la debilidad de su amiga, pero en ese instante Cris le pegó una torta en la mano, haciendo que la magdalena se le cayera en el vaso de leche, y salpicándole así por toda la cara.
- ¡Ay! - protestó Mar.
- Vale vale vale, está bien, no hace falta que te lo comas tú , ya me lo como yo- dijo Cris lo más rápido que pudo.
- Si si, si eso está muy bien, solo ... ¿que tu as visto cómo me as puesto? - dijo Mar levantando la cabeza para que su amiga la viera .
- Jajajajaja - empezó a reírse Cris.
Mar la miró con cara muy seria.
- Vale amor , perdoname , ha sido sin querer - dijo Cris aparentando estar arrepentida. Cogió una servilleta y comenzó a limpiarle la cara a su amiga.
- Anda, dame la servilleta que ya me limpio yo, y tu ponte a desayunar, que al final vamos a llegar tarde de verdad - dijo Mar.
- Está bien - dijo Cris finalmente con una sonrisa en la cara.
Mar terminó de lavarse la cara , y su amiga estaba terminando de desayunar. Naturalmente no se lo había comido todo, a si que Mar se puso a recoger lo que no necesitaba. Tampoco se había bebido el zumo a si que se lo bebió ella. Cris, al terminar, ayudó a su amiga a recoger lo que quedaba en la mesa y se puso a fregar el plato y el vaso que había utilizado. Se secó las manos, y fue a ponerse sus Converse de color rojo. Bueno, más bien no eran suyas, eran de su amiga, pero ya se intercambiaban todo ... bueno, casi todo. Cogieron cada una su mochila, el móvil, las llaves de la casa, y comenzaron su camino a la universidad.
miércoles, 17 de octubre de 2012
Love
♥ Quisiera poder sumar todas las cosas que me han pasado a todas las personas a las que él ha conocido, y dividir el total entre los kilometros que nos separan para descubrir asi que ha sido de nuestro amor. ♥
viernes, 5 de octubre de 2012
Capítulo 7
Ángel estaba al otro lado del barco, con un perro en la mano, colocándole un lacito en el cuello.
Al terminar lo soltó y lo dejó ir, en teoría , a donde estaba Cris. Y así fue. De repente Cris empezó a oír el sonido de un cascabel, y entonces lo vio. Un precioso perrito color canela. ¿Pero esto de que iba? Primero todo super bonito, luego su novio la deja, y ahora aparece un perro. Todo era incomprensible. Logro alcanzar al perrito , y lo llevo hasta la sábana. Se sentó y entonces vio que llevaba un lazo rojo alrededor de su cuello , y ... ¡ colgando de él un anillo! Ya si que no se lo podría creer. ¿Pero que narices pasaba? Debería de ser un sueño, todo aquello no podía ser real. Cris empezó a darse pellizcos, y al ver que le dolían se dio cuenta de que no era un sueño: era la realidad.
Lo cogió y se lo colocó en el dedo. Pero entonces empezó a llorar de nuevo. Seguro que esa era la sorpresa de su novio hasta justo antes que decidiera cortar con ella, y al dejarle la carta se le olvidó llevarse al perro con el anillo . Poco después apareció Ángel.
- Cerdo, capullo, asqueroso. Vete de aquí o llévame a mi casa, pero no quiero volver a verte - dijo Cris mientras se desvanecía llorando de nuevo.
- Cris, por favor, tranquilizate, lee esto y después hablamos - le dijo Ángel entregándole una carta.
- ¿Qué me tranquilice? ¿Después de todo lo que me as hecho esta noche? - dijo Cris muy alterada.
- Ya te he dicho que por favor leas la carta y después hablamos - intento calmarla Ángel.
- Que ni cartas ni nada, quiero que me lleves a mi casa - le dijo mientras le tiraba la carta a la cara y salía corriendo a la otra parte del barco.
Ángel la siguió, y cuando la alcanzó le dio la carta , se fue, y le dijo que la esperaría en la sábana para hablar cuando la leyera. Y así fue. Ángel se fue al otro lado del barco, mientras que Cris se sentaba en la mesa en la que horas antes habían comido tan felices. Intentaba tranquilizarse, pero no podía parar de llorar. Al cabo de unos 10 minutos se decidió a leer la carta.
" Amor mío, perdona por decirte esto, pero eres un poco gilipollas. No puedo creerme que te hayas creído todo eso . Era todo una broma .. quizás un poco de mal gusto, a si que te pido perdón si no te ha sentado bien. Pero con ello quiero decirte que debes confiar en mí, porque te quiero , te quiero muchísimo y eres mi vida entera y más. Que por pedir , pido veinticuatro horas a tu lado en las que nos de tiempo a todo menos a perder el tiempo. Por pedir, pido que me baste ese día para convencerte de querer estar conmigo por el resto de tus días. Por pedir, pido y preciso que exista un preciso momento, en el que se te escape un beso cuando tu menos te lo esperes, y cuando mas lo lleve esperando yo. Por pedir, te pido una tarde lluviosa, dentro de una casa sin gente, sobre un sofá sin cojines para que solo puedas abrazarte a mi, en frente de mi película favorita ... Bueno, si quieres en frente de tu película favorita .... Me pido entonces tus dedos acariciando mi brazo, y mis cosquillas jugando al escondite con ella. Por pedir, pido dar un paseo al mismo paso, frenarnos en seco de repente, y notar como me abrazas. Pido, mientras caminamos por cualquier calle llevarte y traerte al contarte una estupidez, agarrando con mi mano tu brazo, y tu risa fuese la mejor de mis melodías , y después, en un intento por no dejarme ir, me hagas perder todo menos la sonrisa. Quiero levantarme por las mañanas y ver tu cara nada más abrir los ojos, quiero que me llames todos los días, que te preocupes si no estoy bien, que me preguntes, que me abraces, que me beses, que te pongas celosa de otras chicas. Quiero tenerte cerca, que intentes hacerme reír, que te mueras por verme todos los días, que no llegues tarde, que salgas únicamente para verme a mi, que vivas cada día como si fuese el primero , que me digas te quiero cuando lo sientas. Quiero vivir un sueño, nuestro sueño.
A veces sientes que no puedes vivir sin una persona. Sientes que si no estás con ella el mundo se derrumba. Esa persona que siempre te acompaña en tus sentimientos y nunca abandona tu corazón. Y esa persona para mi eres tu. Y para demostrarte esto te he dado el pequeño detalle del anillo. Porque espero que dentro de 10 años pueda ser una alianza de matrimonio , y que mas tarde se convierta en una vida entera juntos. Porque te quiero, y espero que te quede claro.
TE QUIERO MUCHISIMO MI VIDA <3 "
Cris alucinaba en colores. Las lágrimas le seguían cayendo por la mejilla. ¿Cómo había sido capaz de hacerle eso? Pero era verdad, era tonta. Le había dicho mil y una veces que la quería y era verdad, y ahora ya si que nunca más tendría ninguna duda. Fue andando hasta donde se encontraba su novio. Ángel estaba tumbado en la sábana, y Cris, al llegar, se tumbó encima suya y lo besó en la boca.
Entonces Ángel entendió que ya estaba todo solucionado, y correspondió a su chica. Empezaron por simples besos, más tarde en besos más profundos, y más tarde algo más que eso. Cris seguía alucinando con la noche que estaba pasando. Ciertamente, estaba perdiendo la virginidad con el amor de su vida, sobre pétalos de rosas y a la luz de la luna. Porbablemente no podría haber imaginado una primera vez mejor. Eran las tres de la mañana, y Cris dormía sobre el pecho de su novio, mientras que éste miraba las estrellas del cielo y disfrutaba de la compañía de la mejor que chica que conocía. Se llamaba Cris, y era su novia.
Al cabo de una media hora, la luna podía ver como dos novios enamorados dormían después de una noche inimaginable.
Eran las seis de la mañana, y Cris se despertó. Estaba amaneciendo, y entonces se acordó. Tenía que ir a la universidad. Entonces se puso super nerviosa. Despertó a Ángel y le pidió que la llevase ya a su casa. Llegaron a la orilla de la playa, y se tumbaron a ver el amanecer. Cuando dieron las siete, Cris tiró para su casa , y Ángel para la suya. Los dos tenían el tiempo justo para ducharse, vestirse, preparar las cosas e irse directos a la universidad.
Al terminar lo soltó y lo dejó ir, en teoría , a donde estaba Cris. Y así fue. De repente Cris empezó a oír el sonido de un cascabel, y entonces lo vio. Un precioso perrito color canela. ¿Pero esto de que iba? Primero todo super bonito, luego su novio la deja, y ahora aparece un perro. Todo era incomprensible. Logro alcanzar al perrito , y lo llevo hasta la sábana. Se sentó y entonces vio que llevaba un lazo rojo alrededor de su cuello , y ... ¡ colgando de él un anillo! Ya si que no se lo podría creer. ¿Pero que narices pasaba? Debería de ser un sueño, todo aquello no podía ser real. Cris empezó a darse pellizcos, y al ver que le dolían se dio cuenta de que no era un sueño: era la realidad.
Lo cogió y se lo colocó en el dedo. Pero entonces empezó a llorar de nuevo. Seguro que esa era la sorpresa de su novio hasta justo antes que decidiera cortar con ella, y al dejarle la carta se le olvidó llevarse al perro con el anillo . Poco después apareció Ángel.
- Cerdo, capullo, asqueroso. Vete de aquí o llévame a mi casa, pero no quiero volver a verte - dijo Cris mientras se desvanecía llorando de nuevo.
- Cris, por favor, tranquilizate, lee esto y después hablamos - le dijo Ángel entregándole una carta.
- ¿Qué me tranquilice? ¿Después de todo lo que me as hecho esta noche? - dijo Cris muy alterada.
- Ya te he dicho que por favor leas la carta y después hablamos - intento calmarla Ángel.
- Que ni cartas ni nada, quiero que me lleves a mi casa - le dijo mientras le tiraba la carta a la cara y salía corriendo a la otra parte del barco.
Ángel la siguió, y cuando la alcanzó le dio la carta , se fue, y le dijo que la esperaría en la sábana para hablar cuando la leyera. Y así fue. Ángel se fue al otro lado del barco, mientras que Cris se sentaba en la mesa en la que horas antes habían comido tan felices. Intentaba tranquilizarse, pero no podía parar de llorar. Al cabo de unos 10 minutos se decidió a leer la carta.
" Amor mío, perdona por decirte esto, pero eres un poco gilipollas. No puedo creerme que te hayas creído todo eso . Era todo una broma .. quizás un poco de mal gusto, a si que te pido perdón si no te ha sentado bien. Pero con ello quiero decirte que debes confiar en mí, porque te quiero , te quiero muchísimo y eres mi vida entera y más. Que por pedir , pido veinticuatro horas a tu lado en las que nos de tiempo a todo menos a perder el tiempo. Por pedir, pido que me baste ese día para convencerte de querer estar conmigo por el resto de tus días. Por pedir, pido y preciso que exista un preciso momento, en el que se te escape un beso cuando tu menos te lo esperes, y cuando mas lo lleve esperando yo. Por pedir, te pido una tarde lluviosa, dentro de una casa sin gente, sobre un sofá sin cojines para que solo puedas abrazarte a mi, en frente de mi película favorita ... Bueno, si quieres en frente de tu película favorita .... Me pido entonces tus dedos acariciando mi brazo, y mis cosquillas jugando al escondite con ella. Por pedir, pido dar un paseo al mismo paso, frenarnos en seco de repente, y notar como me abrazas. Pido, mientras caminamos por cualquier calle llevarte y traerte al contarte una estupidez, agarrando con mi mano tu brazo, y tu risa fuese la mejor de mis melodías , y después, en un intento por no dejarme ir, me hagas perder todo menos la sonrisa. Quiero levantarme por las mañanas y ver tu cara nada más abrir los ojos, quiero que me llames todos los días, que te preocupes si no estoy bien, que me preguntes, que me abraces, que me beses, que te pongas celosa de otras chicas. Quiero tenerte cerca, que intentes hacerme reír, que te mueras por verme todos los días, que no llegues tarde, que salgas únicamente para verme a mi, que vivas cada día como si fuese el primero , que me digas te quiero cuando lo sientas. Quiero vivir un sueño, nuestro sueño.
A veces sientes que no puedes vivir sin una persona. Sientes que si no estás con ella el mundo se derrumba. Esa persona que siempre te acompaña en tus sentimientos y nunca abandona tu corazón. Y esa persona para mi eres tu. Y para demostrarte esto te he dado el pequeño detalle del anillo. Porque espero que dentro de 10 años pueda ser una alianza de matrimonio , y que mas tarde se convierta en una vida entera juntos. Porque te quiero, y espero que te quede claro.
TE QUIERO MUCHISIMO MI VIDA <3 "
Cris alucinaba en colores. Las lágrimas le seguían cayendo por la mejilla. ¿Cómo había sido capaz de hacerle eso? Pero era verdad, era tonta. Le había dicho mil y una veces que la quería y era verdad, y ahora ya si que nunca más tendría ninguna duda. Fue andando hasta donde se encontraba su novio. Ángel estaba tumbado en la sábana, y Cris, al llegar, se tumbó encima suya y lo besó en la boca.
Entonces Ángel entendió que ya estaba todo solucionado, y correspondió a su chica. Empezaron por simples besos, más tarde en besos más profundos, y más tarde algo más que eso. Cris seguía alucinando con la noche que estaba pasando. Ciertamente, estaba perdiendo la virginidad con el amor de su vida, sobre pétalos de rosas y a la luz de la luna. Porbablemente no podría haber imaginado una primera vez mejor. Eran las tres de la mañana, y Cris dormía sobre el pecho de su novio, mientras que éste miraba las estrellas del cielo y disfrutaba de la compañía de la mejor que chica que conocía. Se llamaba Cris, y era su novia.
Al cabo de una media hora, la luna podía ver como dos novios enamorados dormían después de una noche inimaginable.
Eran las seis de la mañana, y Cris se despertó. Estaba amaneciendo, y entonces se acordó. Tenía que ir a la universidad. Entonces se puso super nerviosa. Despertó a Ángel y le pidió que la llevase ya a su casa. Llegaron a la orilla de la playa, y se tumbaron a ver el amanecer. Cuando dieron las siete, Cris tiró para su casa , y Ángel para la suya. Los dos tenían el tiempo justo para ducharse, vestirse, preparar las cosas e irse directos a la universidad.
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