jueves, 18 de octubre de 2012

Capítulo 8

Eran las siete y media de la mañana. Paula preparaba el desayuno mientras Mar terminaba de ducharse. Dos vasos de leche, una fría y otra caliente, dos tostadas de aceite con azúcar, otras dos de mermelada y un paquete de oreo. Ya estaba todo preparado. Mar salió en ese momento del baño.
   - Paula, ¿te importa dejarme el chalequito ese que tenías negro? - le preguntó a su amiga.
   - No, sin problema - le contestó ella -. Ve a mi cuarto y búscalo tu misma anda, que ya no tengo ganas de levantarme - le dijo sacándole la lengua.
   - Vale vaga, ya lo busco yo. ¡Muchas gracias! - le agradeció.
Mientras que Mar buscaba, Paula ya había comenzado a desayunar. Tenía mucha hambre, y lo sentía mucho por su amiga, pero no aguantaba más. Hacía zaping por la tele, pero no encontraba nada interesante que ver ... A si que finalmente dejó las noticias. Entonces apareció Mar por la puerta. Ese conjunto le quedaba estupendamente. Llevaba una camiseta color salmón con el dibujo de una cámara, unos pantalones cortos negros y el chaleco negro. Además se puso unos botines negros con tacón. Verdaderamente no le hacían falta, pues ella ya era alta, por lo menos la más alta de las tres, pero así se estilizaban más las piernas (o eso se dice).
   - Amor! ¡Pero mira que eres guapa! Seguro que hoy encuentras novio - le dijo su amiga con una gran sonrisa en la cara.
   - Pues mírate a ti! Tu si que eres guapa! - le respondió Mar dándole un beso en la mejilla.
Las dos reían. Mar se sentó en el sofá y se puso a desayunar junto a su amiga. Pero entonces empezó a sonar la cerradura de la puerta.
   - ¡Pero si ha llegado la desaparecida! - exclamó Paula.
   - ¡¿Te han secuestrado, as estado de botellón?! ¡¿ Dónde te as metido en toda la noche!? - empezó Mar echándole la bronca -. ¿¡Tu sabes lo preocupadas que nos tenías?!
Entonces Cris empezó a sentirse culpable. Verdaderamente había preocupado a sus amigas. Debería de haberlas avisado.
   - Chicas perdonad ... es que ha surgido todo tan deprisa ... y esto .. no se ... - decía con la cabeza baja.
Pero entonces Mar empezó a reírse como una loca.
   - Jajajaja, era broma cariño, no pasa nada. Solo esperamos que no te haya pasado nada a si que ya nos estás contando todo. Dónde as pasado la noche, con quién , por qué, que habéis hecho y todas esas cositas ... ¿si? - dijo con una sonrisa pícara en la cara.
   - Vale vale , yo os lo cuento todo , pero luego por favor, que ahora tengo que ducharme y desayunar , que si no no me da tiempo ... - dijo Cris disculpándose.
   - Bueno, está bien, pero a cambio tienes que sorprendernos hoy con una buena comida ... - propuso Paula.
   - Está bien, os sorprenderé, ya lo veréis - aceptó Cris.
Ya había soltado todas sus cosas, a si que se acercó al sofá, le dio un beso a cada una de sus amigas y se dio media vuelta para ir a ducharse. Pero en cuanto se giró vio a alguien conocido en la tele. Entonces se fijó bien y ... ¡ era su hermano!
   - ¡Hey chicas! ¡ Mi hermano! ¡Ese es mi hermano! ¡ Mi hermano es famoso! - empezó a decir dando saltos Cris.
Mientras tanto Paula y Mar no podían parar de reír sentadas en el sofá intentando ver lo que salía en la tele. Pero delante suya había una loca saltando y gritando que no les dejaba ver nada ...
   - Bueno, sí, ya se que estoy loca, pero cuando os riáis de mí, podríais disimular un poquito - dijo Cris intentando poner cara de niño chico enfadado. Entonces Paula se levantó y la cogió de los mofletes balanceándole la cara de un lado para mientras decía:
   - ¡Hay mi niña chiquitita que mona que es! - pero entonces se puso seria - y que va a llegar tarde como siga a este ritmo. Aunque por otro lado estaría bien. Así no sería siempre yo la que llega tarde - dijo finamente riéndose.
   - No no no, eso no puede ser así, ¡que yo soy la responsable! Sin mi no podrías vivir - decía gritando mientras se metía ya en el baño - estaríais totalmente perdidas ... - y la voz se perdió.
Mar y Paula se miraron serías, pero a los dos segundos ya estaban las dos otra vez riéndose. Les encantaba su amiga, parecía Gruñón, el enanito de Blancanieves, pero a la vez era los otros 6 también. Era única, y muy especial, y por eso sus amigas la querían tanto.

Paula y Mar ya habían terminado de desayunar , a si que Mar se puso a lavar los platos y vasos mientras que Paula recogía sus cosas, o finalmente volvería a llegar tarde.
   - ¡Amores! ¡Os quiero! Que paséis un buen día. ¡Hasta luego! - les dijo saliendo de la puerta.
Mar terminó de lavar los platos, y como no tenía nada que hacer , le preparó el desayuno a su amiga. Pero .... no sabía lo que querría su amiga, a si que hizo un zumo de naranja, otro vaso con leche, unas magdalenas, un paquete de galletas, y una caja de cereales. Lo puso todo en la mesa y se sentó en el sofá a esperar.
   - ¡Pero Mar! ¡Qué es todo esto! ¿Te as vuelto loca?  - dijo Cris entrando por la puerta del salón.
   - No, solo que me aburría , y no tenía otra cosa que hacer - le explicó Mar.
   - ¡¿Pero tu no as visto lo gorda que ya estoy?! ¿ Qué quieres, que me ponga más gorda aún? - dijo Cris un poco molesta.
   - Ya te he dicho un millón de veces que tu no estas gorda - dijo Mar - pero bueno, si no quieres el maravilloso desayuno que te he preparado me lo comeré yo, no lo voy a dejar así ....
Mar se dispuso a coger una magdalena, la debilidad de su amiga, pero en ese instante Cris le pegó una torta en la mano, haciendo que la magdalena se le cayera en el vaso de leche, y salpicándole así por toda la cara.
   - ¡Ay! - protestó Mar.
   - Vale vale vale, está bien, no hace falta que te lo comas tú , ya me lo como yo- dijo Cris lo más rápido que pudo.
   - Si si, si eso está muy bien, solo ... ¿que tu as visto cómo me as puesto? - dijo Mar levantando la cabeza para que su amiga la viera .
   - Jajajajaja - empezó a reírse Cris.
Mar la miró con cara muy seria.
   - Vale amor , perdoname , ha sido sin querer - dijo Cris aparentando estar arrepentida. Cogió una servilleta y comenzó a limpiarle la cara a su amiga.
   - Anda, dame la servilleta que ya me limpio yo, y tu ponte a desayunar, que al final vamos a llegar tarde de verdad - dijo Mar.
   - Está bien - dijo Cris finalmente con una sonrisa en la cara.

Mar terminó de lavarse la cara , y su amiga estaba terminando de desayunar. Naturalmente no se lo había comido todo, a si que Mar se puso a recoger lo que no necesitaba. Tampoco se había bebido el zumo a si que se lo bebió ella. Cris, al terminar, ayudó a su amiga a recoger lo que quedaba en la mesa y se puso a fregar el plato y el vaso que había utilizado. Se secó las manos, y fue a ponerse sus Converse de color rojo. Bueno, más bien no eran suyas, eran de su amiga, pero ya se intercambiaban todo ... bueno, casi todo. Cogieron cada una su mochila, el móvil, las llaves de la casa, y comenzaron su camino a la universidad.

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