Cris entró en clase, y vio a Beatriz sentada al final de la clase. Se acercó hasta ella y la saludó.
- Hola guapa! - le dijo con una gran sonrisa.
- Hola! - le contestó Beatriz mientras se levantaba para darle dos besos.
- ¿Qué tal? - le preguntó Cris.
- Pues bien. Aunque estaría mejor tumbada en la cama - le respondió Beatriz riéndose.
- Jajaja, seguro que Mar piensa igual que tu - dijo Cris espontáneamente.
Beatriz se quedó extrañada, pues no sabía de que le estaba hablando Cris.
- Perdona .. pero ... ¿quién es Mar? - le preguntó entonces.
- Ah ... ¿ No te lo he contado? - se extrañó entonces Cris.
- Va a ser que no ... - dijo Beatriz.
- Bueno, pues Mar es mi compañera de piso y una de mis mejores amigas desde que tengo 12 años. Y esta mañana no había quien la levantara de la cama ... Por eso lo de que pensará igual que tu - le explicó.
- Ah .. vale - le respondió Beatriz.
- Además vivo con otra amiga más .... Se llama Paula. Cuando quieras podrías pasarte por nuestra casa y así las conoces - le propuso Cris.
- Vale, pues iré cuando tu me invites - le dijo Beatriz.
- ¿El sábado estás libre? - le preguntó Cris.
- Creo que sí - respondió Beatriz pensativa.
- Pues va a ser que no. Te recuerdo que as quedado con tu compañera de clase - le corrigió Cris.
- Jajaja, vale, está bien. Ya lo pillo - se rió Beatriz.
El profesor entró por la puerta y las chicas se sentaron. Comenzaba su primera hora de clase en el que iba a ser un caluroso Miércoles de Agosto.
Mar llegó a la universidad y entró corriendo en su clase. "Bien, todavía no ha llegado el profesor. Por los pelos" - pensó ella. Se sentó en la primera mesa que encontró libre e intentó calmarse y llevar a cabo una respiración normal. Estaba con la cabeza agachada, con la mano en el pecho, casi le faltaba el aliento. Entonces vio que alguien se sentaba encima de su mesa.
- ¿Qué? ¿Te gusta eso de correr por las mañanas? - dijo Jordan en tono irónico.
Mar levantó la cabeza, y al ver quien era lo ignoró.
- Venga ya, que era una broma. No te enfades - se disculpó el chico -. Ahora en serio, ¿ cómo es que estás así de cansada? ¡Ni que hubieses corrido una maratón!
Mar volvió a levantar la cabeza e intentó explicarle lo que le había pasado, pero su respiración seguía siendo muy agitada, y su intentó fracaso. En ese momento el profesor entró por la puerta saludando a sus alumnos. Mar se alegró. Por fin dejaría de darle al tabarra.
- Sí, vale, salvada por la campana. Pero que sepas que hoy no me voy a mi casa sin saber por qué estás así de agotada, por qué traes esos pelos y por qué estás tan tremendamente .... - pero entonces el chico se dio cuenta de lo que iba a decir y se calló.
- ¿Fea, no? Es lo que querías decir, pero no hace falta. Ya lo se - dijo Mar decepcionada y haciendo un gran esfuerzo.
- No , no era eso lo que iba a decir de verdad! - intentaba explicarle el chico.
- Ya claro ... Y yo nací ayer ... Venga ya Jordan - le decía Mar cada vez más enfadada.
- Hacemos el favor de sentarnos cada uno en su sitio y guardar silencio. La clase va a comenzar - dijo el profesor.
- Mar , de verdad que no era eso .. Te lo explicaría si pudiera, pero de verdad que no puedo!
- Sí claro. ¿Y por qué no puedes? Olvídame , en serio. La acabas de cagar , no quiero saber nada de ti nunca más - sentenció la chica.
- Mar .... Yo ....
Jordan intentaba llamar la atención de Mar en todo momento, pero el profesor ya había empezado a explicar, y esta lo ignoraba por completo. Jordan no se lo podía creer. No podía haberla cagado tanto con la chica que en un solo día lo había enamorado más de lo que él creía que podría llegar a enamorarse en toda la vida.
Al salir de clase, Mar recogió todas sus cosas corriendo y salió, pero Jordan se le adelantó y la paró en la puerta.
- Venga ya Mar, que no iba a decir eso, déjame que te lo explique - insistía Jordan.
- A ver, ¿qué es lo que no entiendes de la frase "déjame en paz"? - decía cabreada Mar.
- No entiendo nada. Yo no he dicho eso, ni lo iba a decir, de verdad.
Pero entonces Mar lo esquivó y se fue. Lo odiaba, a partir de ese día lo odiaba, y no quería volver a saber nada de él.
Finalmente, Jordan se dio por vencido y dejó a la chica irse en paz. Estaba destrozado. Él no quería dar a entender eso dado que lo que él piensa es totalmente lo contrario. Aquella chica le encantaba, y hoy iba más guapa que nunca. Parecía que acababa de salir de la cama, y aquellos pelos tan alocados que llevaba lo volvían loco. Estaba preciosa, y sin embargo, ella ya no quería volver a verlo. La cosa no podía quedar así, y él tenía que hacer algo para volver a recobrar la amistad con aquella preciosa chica que tanto le gustaba.
Hola
ResponderEliminarBuenas :)
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